Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Flatulencias: las verdaderas razones detrás del exceso de gases y cómo evitarlos

Identifica el origen del exceso de gases y ponle solución

Flatulencias: las verdaderas razones detrás del exceso de gases y cómo evitarlos

Flatulencias: las verdaderas razones detrás del exceso de gases y cómo evitarlos

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google

Producir flatulencias es algo totalmente normal, pero generar gases en exceso sí puede llegar a ser problemático. Las dos principales razones por las que se puede dar ese exceso de gases son tragar aire o fabricarlo desde el interior del organismo de forma masiva.

Tragamos aire cuando comemos muy rápido o con ansia, cuando mascamos chicle y cuando se beben refrescos con gas. Comiendo más despacio y limitando o eliminando el consumo de estos productos lograrás reducir ostensiblemente la produccion de gases.

¿Por qué ser forma exceso de gas en los intestinos? En el colon habitan unos bichos que fermentan todo lo que encuentren que pueda fermentarse para obtener energía. Esto va a generar gases como el dióxido de carbono, el hidrógeno, el sulfuro de hidrógeno y el metano, siendo estos dos últimos los que provocan que huelan mal. Las legumbres, los cereales integrales y las verduras son ejemplos de alimentos con una alta cantidad de fibra que puede generar un exceso de gases.

Otro ejemplo serían los polialcoholes, edulcorantes que no se absorben completamente y que pasarán al colon, donde la microbiota los fermentará. Se trata principalmente del sorbitol, el maltitol y el xilitol, que se encuentran sobre todo en los productos con cero por ciento azúcares, en los que el azúcar ha sido sustituido por estos edulcorantes. Se pueden encontrar en los chicles, dulces, caramelos, bollería y helados con cero por ciento azúcares. En lo que respecta al eritritol, su tasa de absorción es muy alta y apenas genera fermentación.

Patologías que aumentan la producción de gases

Aparte se encuentran las patologías que generan una mala absorción de nutrientes. Esto significa que ciertos nutrientes que deberían absorberse en el intestino delgado no lo harán y llegarán al colon, donde van a ser fermentados. Intolerancias a la lactosa o la fructosa pueden producir estos problemas. Sin embargo, con solo modificar la alimentación en función del grado de intolerancia que tengas, se puede solventar.

Por último, existen patologías más complicadas relacionadas con el intestino, como la celiaquía, el síndrome de Crohn, la colitis ulcerosa o el síndrome del intestino irritable, que reducen muchísimo la absorción de estas sustancias fermentables, que llegan al colon. Estas enfermedades deben ser tratadas a nivel médico y nutricional.

Tracking Pixel Contents