Jerusalen.- El Ministerio israelí de Relaciones Exteriores pidió ayer disculpas a los Beatles por un «histórico error» cometido hace 43 años cuando se les prohibió actuar en Tel Aviv por temor a que corrompieran a la juventud local.

En el apogeo de su popularidad, el cuarteto integrado por John Lennon, Paul McCartney, George Harrison y Ringo Starr fue invitado a dar un concierto en el país en 1965, pero el Gobierno no concedió los permisos necesarios, por motivos no aclarados del todo hasta ahora.

Según el diario electrónico YNET, el embajador israelí en Londres, Ron Prosor, entregó ayer a la hermana de John Lennon, Julia Baird, una carta a este respecto de la ministra de Relaciones Exteriores de Israel, Tzipi Livni.

«Quisiéramos aprovechar la oportunidad para rectificar la histórica ocasión perdida desafortunadamente en 1965, cuando fuisteis invitados a actuar en Israel», dice la carta, que fue entregada en un acto en el museo del conjunto en Liverpool.

«No cabe duda de que es un error impedir la presentación de personas como vosotros, que habéis moldeado la mente de una generación», se precisa en la misiva.

De acuerdo con la fuente, la Embajada israelí en Gran Bretaña envió cartas similares a los familiares de George Harrison, así como a los dos Beatles que siguen con vida, McCartney y Ringo Starr, (Lennon fue asesinado en 1980 y George Harrison murió de un cáncer en 2001) a quienes Israel pretende invitar además a las celebraciones con motivo del 60 aniversario de la fundación del Estado judío, en mayo de 1948. «Querríamos verlos cantar en el Estado judío», afirma la carta. La prohibición de entonces se debió a las protestas de legisladores persuadidos de que los Beatles serían agentes de corrupción de la juventud israelí, aunque oficialmente también se alegó «falta de presupuesto».

Leyenda

Los espectáculos extranjeros en aquel año debían ser aprobados por el ministro de Educación, entonces Yaacov Schneider, padre del ex diputado Iosi Sarid, conspicua personalidad del sector liberal y pacifista del país. «Se dice que mi padre prohibió a los Beatles que entraran en el país, pero lo he investigado sin hallar ninguna prueba de ello», dijo ayer Sarid.

«Con todo, me pareció una bonita leyenda, de modo que ¿por qué destruirla?», añadió Sarid, antes de especular con la posibilidad de que «quizá le dijeron a mi padre, que no era un gran experto en los Beatles, que llevaban el pelo largo y consumían drogas».