El Consejo de Universidades de Castilla y León aprobó esta semana nada menos que 21 cursos de postgrado para la Universidad de Salamanca, casi la mitad de todos los concedidos para todas las universidades de la comunidad autónoma. Todos los "máster" aprobados se quedarán en la capital vecina y cabecera universitaria, porque ninguno de ellos se impartirá en los otros campus del distrito: Avila, Béjar y, por supuesto, Zamora. Desde el campus Viriato no se pidieron postgrados por "la premura de tiempo" para su diseño, según ha explicado puntualmente Margarita Morán, directora de la Escuela Politécnica Superior de Zamora. Por lo visto se ha optado por no hacer, antes de hacer mal las cosas, dejar las propuestas para la próxima convocatoria y diseñar proyectos con rigor y posibilidades de éxito, para que no nos ocurra como a la Universidad de Pucela, que le han rechazado nada menos que 23 títulos solicitados. Así, el campus zamorano trabaja ya, según nos cuentan, en un máster específico de enseñanzas técnicas y en la adaptación del título de Energías Renovables. A ver si ahora no nos coge el toro.

Y frente a la "premura" y el agobio de unos, la diligencia y la previsión de otros. El profesor Francisco Iglesias Carreño y su partido leonesista, el Prepal, a quienes no se les pasa una efeméride que tenga que ver con la histórica Corona Leonesa y el Reino de León, acaba de reiterar a todas las instancias habidas y por haber la urgencia de ir preparando la celebración solemne del VIII Centenario de la Universidad de Salamanca, que se cumplirá... en el año 2018. ¿Habrá tiempo? Bueno, pues no crean que la petición es de ahora, ya que los primeros escritos de Iglesias Carreño enviados por registro oficial al rector salmantino datan de setiembre de 1998, aunque no sé si desde entonces habrán movido un solo dedo. Con veinte años de antelación ya pedía este zamorano que se creara una comisión organizadora, que se abrieran sugerencias y se confeccionase un programa a la altura de este evento histórico, cultural y sociológico, y que se tuvieran en cuenta a todos los territorios que fueron parte del distrito universitario. Naturalmente, con mayor relevancia para las provincias del Reino de León y, entre ellas, la nuestra, que para eso fue un rey nacido en Zamora, Alfonso IX, el fundador de la Universidad salmantina, y su hijo Fernando III, también zamorano de Valparaíso, quien consolidó y potenció los primeros estudios. Ahora ya sólo tenemos doce años por delante para la magna celebración. ¿Se acordarán de nosotros? No podrán decir que hemos andado tarde y argumentar "premura de tiempo" para dejarnos de lado. Para presteza, la de Iglesias Carreño y su partido.

***

El milagro de la fábrica tabaquera de Benavente se ha repetido, como ha dicho el fundador Vicente Sánchez y hoy de nuevo co-propietario. Cuando se anunció el cierre pedimos la intervención de la Junta, que al final aportará un millón de euros al capital de la empresa, para salvar el empleo de cerca de 300 familias. Menos mal. Mejor dicho: se garantiza el trabajo en esa factoría al menos durante tres campañas, que el cultivo del tabaco no parece tener mucho futuro. Pero el Gobierno autónomo, a través de su consejero de Agricultura, ha firmado además un protocolo por el que se compromete a buscar alternativas industriales y laborales en toda la comarca para cuando se agote esa mina. Habrá ayudas especiales a la inversión hasta lograr el mismo número de empleos que ahora ofrece la factoría tabaquera, que se ha salvado de la quema, renace, pero con fecha de caducidad. Así que no bajemos la guardia.