El presidente francés, François Hollande, siguió este domingo el final de la novena etapa del Tour de Francia y participó en la entrega de los maillots de la jornada en el podium, al tiempo que mostró su confianza en la limpieza de dopaje del ciclismo.

"Quiero creer que el Tour es limpio, que todo el mundo ha hecho su trabajo. El ciclismo ha pagado un precio muy alto para hacer que el dopaje forme parte del pasado", aseguró Hollande, aficionado "al fútbol todo el año y al ciclismo en el mes de julio".

El presidente francés reconoció que están saliendo casos positivos de los años precedentes, pero mostró su confianza en la "joven generación" de ciclistas que llegan y que tienen otra forma de correr.

"Son chavales de 22 o 23 años, incluso hay uno de 20. Creo que es un síntoma de revitalización", afirmó.

Antes de meterse en el coche del director del Tour, Christian Prudhomme, Hollande visitó algunas localidades de la región que hace un mes fueron afectadas por las duras inundaciones.

El presidente agradeció a los ciclistas del Tour su gesto de donar todas las primas de la jornada a los damnificados por esas inundaciones.