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Vitivinicultura

La DO Toro blinda la calidad de la uva y de los vinos con las normas de la nueva campaña de vendimia

El órgano vinícola mantiene los límites máximos de producción de los viñedos en la normativa, que no introduce "cambios sustanciales" respecto a pasadas temporadas de recolección

Viticultores recolectan uvas en una campaña de vendimia anterior en la Denominación de Origen Toro. | ARCHIVO

Viticultores recolectan uvas en una campaña de vendimia anterior en la Denominación de Origen Toro. | ARCHIVO

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Alejandro Escolano

Toro

El Consejo Regulador de la Denominación de Origen Toro ha aprobado las normas para la próxima vendimia que "no presentan cambios sustanciales" en comparación con anteriores campañas. Así lo ha confirmado el gerente del órgano vinícola, Rubén Gil, quien ha destacado que, al no introducir cambios en la normativa, se ha pretendido mantener el nivel de exigencia que se ha consolidado durante los últimos ejercicios.

Por este motivo, el único parámetro que se ha actualizado es el desarrollo de la vid relacionado con el límite para el aclareo del racimo. Esta labor de campo, destinada principalmente al descarte de uva para concentrar la calidad del restante, se suele realizar unas tres semanas antes del inicio de la recolección. Aunque Gil ha asegurado que "la estimación orientativa es en torno al 15 de agosto", las normas de vendimia aprobadas establecen como límite este lunes 10 de agosto. Por esta razón, los viticultores que necesiten realizar aclareos deberán notificarlos, además de contar con un informe técnico favorable de los servicios de control del Consejo Regulador.

Por otra parte, las normas son muy claras a la hora de establecer los rendimientos de uva permitidos, con el objetivo de proteger la calidad. Así, los límites de producción máximos a partir del sexto año de plantación de la cepa se mantienen en 7.500 kilos por hectárea, en el caso de la Tinta de Toro, y de 9.000 kilos por hectárea para el resto de variedades autorizadas en la zona: garnacha tinta, verdejo, albillo real, malvasía castellana y moscatel de grano menudo. De hecho, el reglamento aprobado por el Consejo Regulador advierte de que "si una parcela supera estos límites autorizados, la producción total se considerará no conforme".

Durante la campaña, el Consejo Regulador no solo analizará la calidad del fruto, ya que también supervisará el grado alcohólico de las uvas siendo el mínimo de 10,5, salvo en los semisecos, semidulces, dulces y espumosos, que tendrían un límite de un 9%. Además, para que la entrega del fruto en las bodegas sea válida, los viticultores deberán presentar su tarjeta o registro actualizado.

Una vez que la uva se haya descargado, la rapidez adquiere un papel clave para que no pierda calidad y de esta manera se eviten las oxidaciones, exigiendo la propia normativa que sea molturada en el mismo día de su entrega. Además, la normativa también se refieren al almacenamiento nocturno, que solo se permite en aquellas bodegas que empleen técnicas de crio-maceración o que dispongan de instalaciones capaces de mantener las uvas en temperaturas inferiores a los 10 grados.

Finalmente, las bodegas deberán comunicar el inicio de la recolección con al menos 24 horas de antelación. La vendimia es una de las campañas más importantes y esperadas de Toro y, un año más, el foco se volverá a centrar en el rigor, en la trazabilidad y en la excelencia de los vinos que se elaboran en la Denominación de Origen.

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