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Entrevista

Miguel Álvarez, agente inmobiliario: "Cada vez es más habitual el alquiler por habitaciones"

"El interés por comprar y alquilar sigue aumentando, pero la escasez de inmuebles disponibles dificulta responder a la demanda existente"

Noelia Calvo Domínguez y Noelia Calvo Domíngue, agentes inmobiliarios Puerta del Duero

Noelia Calvo Domínguez y Noelia Calvo Domíngue, agentes inmobiliarios Puerta del Duero / Rocío Gato / LZA

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Toro

A principios de año, Toro sumó un nuevo negocio impulsado por un joven emprendedor de la ciudad, Miguel Álvarez, de 32 años, que decidió regresar a su localidad natal tras varios años desarrollando su carrera profesional en Valladolid, donde desde 2017 trabajó en el sector inmobiliario hasta convertirse en agente inmobiliario y bróker hipotecario. Su arraigo con la ciudad y el deseo de que su hija creciera cerca de su familia fueron decisivos para dar el paso de mudarse a Toro y abrir una agencia inmobiliaria.

¿Cómo han sido estos primeros meses de actividad?

La valoración de estos primeros meses no puede ser más positiva, hemos vendido más de treinta propiedades. Pensaba que el inicio sería más complicado y que llevaría tiempo ganarme la confianza de la gente y darme a conocer, pero la respuesta ha sido muy buena desde el principio. En poco tiempo empezamos a incorporar viviendas a nuestra cartera y a gestionar operaciones con éxito. Hemos conseguido vender inmuebles que llevaban hasta ocho años en el mercado y los cerramos en apenas un par de visitas.

¿Cómo describiría la situación actual del mercado del alquiler en Toro?

La situación es complicada. En estos momentos existe una demanda de viviendas en alquiler quizás superior a la oferta disponible, lo que ha provocado un incremento de los precios. Gran parte de esa demanda procede de trabajadores desplazados por empresas que desarrollan su actividad en Toro, especialmente del sector de las energías renovables, la agricultura o la construcción, que necesitan alojamiento durante largas temporadas. Actualmente, el precio medio de un alquiler ronda los 600 euros mensuales, una cantidad que consideramos elevada para muchas familias de Toro, especialmente si se tiene en cuenta el resto de gastos asociados a una vivienda. Al final, son la oferta y la demanda las que marcan el precio, no las inmobiliarias. Además, cada vez es más habitual el alquiler por habitaciones, en estos casos, el precio suele situarse en torno a los 200 euros por cama al mes. Todo ello refleja la necesidad de que aumente la oferta de viviendas en alquiler para equilibrar el mercado y facilitar el acceso a quienes buscan una vivienda, tanto a los vecinos de Toro como a quienes llegan por motivos laborales.

¿Y en el caso de la compraventa de viviendas?

Prácticamente, todo lo que sale a la venta encuentra comprador en poco tiempo, sobre todo si se trata de viviendas que reúnen características muy demandadas, como contar con patio, garaje o ascensor. El principal problema es que apenas hay oferta, mientras que cada vez son más las personas interesadas en comprar una casa en Toro. Esta escasez hace que los precios se mantengan elevados e, incluso, que algunas operaciones se cierren por encima del valor. No es que las viviendas sean más caras porque sí, sino que la elevada demanda y la falta de ellas están marcando el mercado. En cuanto aparece una casa o un chalet en buenas condiciones, suele venderse en muy poco tiempo.

Vivienda a la venta en Toro

Vivienda a la venta en Toro / Rocío Gato / LZA

¿Y cuál es la situación de los locales en Toro?

El mercado de los locales comerciales también registra movimiento. La demanda existe, aunque está más vinculada a empresas y emprendedores que buscan un espacio para desarrollar su actividad. Todo depende del tipo de negocio que se quiera poner en marcha, de la ubicación del local y de las condiciones en las que este se encuentre. Como ocurre en cualquier ciudad, algunos establecimientos cierran y otros nuevos abren sus puertas, lo que mantiene una cierta dinámica. Aunque no alcanza el volumen de la vivienda, sí se percibe actividad.

¿Qué precios se están manejando?

En cuanto a los precios, una casa lista para entrar a vivir puede situarse alrededor de los 240.000 euros, mientras que una casa para reformar por completo parte aproximadamente de los 60.000 euros, dependiendo de la zona y de sus características. En el caso de los pisos, los que no disponen de ascensor pueden encontrarse desde unos 60.000 euros, mientras que los que sí cuentan con este servicio suelen partir de los 80.000 euros. Esta situación también está despertando el interés de numerosos inversores, que ven en Toro una oportunidad tanto para adquirir inmuebles con el objetivo de reformarlos y venderlos posteriormente, como para destinarlos al mercado del alquiler, pensando también en los militares.

Hablando de la llegada de los militares al Monte la Reina, ¿cree que Toro será uno de los destinos elegidos para establecer su residencia?

Es muy difícil hacer una previsión porque todavía no se conocen cifras concretas, ni cuántos de esos militares decidirán fijar su residencia en la ciudad. Si por poner un ejemplo rondara el millar de efectivos, y unas cuarenta familias optaran por vivir en Toro con sus parejas e hijos, ya sería una noticia muy positiva para el municipio. Evidentemente, cuanto mayor fuera ese número, mejor, ya que supondría un impulso para el comercio, la hostelería, los colegios y la actividad económica en general. Sin embargo, el principal obstáculo es la vivienda. Ese reto debería afrontarse con antelación para que Toro pudiera aprovechar una oportunidad que podría contribuir a fijar población.

¿Qué medidas cree que serían necesarias para facilitar el acceso a la vivienda en Toro?

Muchas familias que quieren construir una casa o reformar una vivienda se encuentran con trámites administrativos largos y complejos. Sería importante agilizar la concesión de licencias y permisos y simplificar algunos procedimientos, especialmente en aquellas actuaciones que dependen de Patrimonio, donde los procesos suelen alargarse incluso años. En el casco histórico, además, existen condicionantes urbanísticos que dificultan determinados proyectos. Hay personas que desean construir una vivienda de una sola planta, pero en ocasiones la normativa les obliga a levantar dos para mantener la estética de la fachada. Esto incrementa considerablemente el coste de la obra y, en algunos casos, acaba desanimando a quienes tenían intención de quedarse a vivir en Toro. A todo ello se suma otro problema importante, la escasez de empresas y profesionales de la construcción. La elevada carga de trabajo del sector hace que los plazos para iniciar una obra sean cada vez más largos.

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