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Cierra Keops, el único bar de Villavendimio: el pueblo zamorano se queda sin su gran punto de encuentro

El domingo 19 de abril, el bar Keops bajará la persiana en el municipio, poniendo fin a tres años como punto de encuentro vecinal

Mónica Bermejo, tras la barra del bar Keops.

Mónica Bermejo, tras la barra del bar Keops. / Y.C.

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El domingo 19 de abril bajará la persiana Keops, el único bar de Villavendimio. Un espacio que se ha convertido durante los últimos tres años en un punto de encuentro vecinal en el que, además de servir comidas y bebidas, se han tejido conversaciones, risas y momentos que han acompañado la vida social del municipio de 150 habitantes.

Mónica Bermejo ha decidido cerrar el bar que regentaba desde hace tres años. La falta de espacio en el local y las dificultades para encontrar personal han sido algunos de los factores que han influido en su decisión, aunque asegura que el negocio se despide "desde el orgullo de haber creado y levantado algo bonito".

Bermejo decidió lanzarse a regentar el negocio hace tres años, en Semana Santa, recordando que en un principio “iba a ser algo de una semana para sacarme un extra”, mientras lo compaginaba con otro empleo en Zamora como técnica de calidad.

Exterior del bar Keops, en Villavendimio.

Exterior del bar Keops, en Villavendimio. / Y.C.

Dos meses después de abrir el bar, terminó dejando su trabajo en la ciudad. Bermejo tenía experiencia previa en hostelería, pero no en cocina, donde asegura que en las hamburguesas encontró "la tecla correcta”. “Estoy orgullosa porque he conseguido que muchísima gente de fuera venga al pueblo a por la cena y es que, en Villavendimio, realmente, estábamos los de siempre”, reconoce.

Causas del cierre

Sin embargo, pese a ese orgullo por el impacto logrado en el municipio, también ha tenido que hacer frente a diversas dificultades que han terminado pesando en su decisión. Entre los principales motivos, señala que el local “se ha quedado muy pequeño” para trabajar con comodidad, especialmente en épocas de alta afluencia. En este sentido, subraya que “para atender a la gente bien tienes que estar tú bien” y que, si la decisión de cerrar el negocio “es en la mejor época de la hostelería, es porque sabes que no vas a dar más de sí”.

A estas dificultades se ha sumado la falta de personal, uno de los principales problemas, según reconoce, del sector de la hostelería: “Es imposible encontrar personal”. Explica que ha recurrido principalmente a personas conocidas, ya que, cuando ha publicado ofertas de empleo “no preguntan ni lo que ofreces”. Asimismo, señala que también tuvo complicaciones para encontrar proveedores en un inicio, ya que “al principio nadie me quería venir a servirme porque era un bar de pueblo”, explica.

Sin embargo, Bermejo defiende la posibilidad de emprender en el medio rural y afirma que “puedes crear tu propio negocio de muchas maneras, porque aquí faltan muchos servicios”. Asimismo, destaca que “si se monta algo de verdad y bien, los vecinos de los pueblos nos apoyamos mucho”.

Tras haber tomado la decisión de bajar la persiana del bar para tomarse “una temporada de estar tranquila” y reflexionar sobre su próximo paso, Bermejo echa la vista atrás y recuerda momentos como aquel primer café, risas con el equipo, tardes de cartas, bingos y fiestas, pero especialmente “ver disfrutar a mis vecinos y, sobre todo, a mis amigos”. Asimismo, agradece a su compañera Tania Arribas por haberla acompañado durante un año y medio en esta etapa que cierra con pena, pero a la vez con orgullo.

Bermejo explica que el Ayuntamiento de Villavendimio es “intermediario entre el dueño y el alquilado”, indicando que “se va a intentar que el bar siga abierto porque le da mucha vida al pueblo”.

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