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Bravura y valor en la Fuente de Vino de Toro

Dos novillos de Santos Alcalde, uno de Rodolfo Gallego y una vaca de Valdefresno saltaron al ruedo en el genuino festejo toresano, que volvió a contar con la Vaca y el Toro del Pañuelo

El festejo taurino local más genuino y característico, la Fuente de Vino, volvió a ser protagonista en la tarde de este jueves en la plaza de toros de Toro, con motivo de la festividad de San Agustín, patrón de las ferias y fiestas a las que da nombre.

Al albero del coso toresano, saltaron un total de cuatro astados (dos novillos y dos vacas) y varias decenas de personas dispuestas a disfrutar del evento, mientras trataban de conseguir el objetivo del mismo: rellenar el recipiente con la limonada que contenía la barrica instalada en el centro del ruedo, a la que dos de los novillos derribaron. El inconveniente para lograr tal empresa era, precisamente, los astados que merodeaban alrededor.

Dos de los novillos fueron de la ganadería de Santos Alcalde, mientras que uno fue de Rodolfo Gallego y la última vaca, de Valdefresno.

Además, como ya ocurriera en la pasada edición, la empresa organizadora de la feria taurina, Toro Duero, volvió a echar al ruedo el Toro del Pañuelo y la Vaca del Pañuelo, llamados así porque, precisamente, cada uno de ellos llevaba un pañuelo atado a los cuernos, que los participantes más valientes de la tarde debían tratar de quitar para llevarse los premios correspondientes.

En la vaca que se soltó destinada exclusivamente al público femenino, solamente hubo una valiente que se atrevió a citar y sortear las embestidas del animal.

Además, en el ruedo, participaron durante la tarde, aparte de un buen puñado de aficionados, cortadores profesionales, como Roberto Vidal, Sergio García "Tororo", de Morales de Toro; o el local Adrián España, que el domingo se medirá en el concurso de cortes que también se celebrará en el coso local.

Asimismo, durante la suelta de uno de los novillos, salieron con capote y muleta el torero Raúl Alonso y el novillero y ganadero Antonio de Luisa, que dejaron su arte en el albero.

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