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Renovación cofrade ante la Virgen de la Soledad en Toro

La cofradía de Jesús Nazareno y Ánimas de la Campanilla ha celebrado el acto de cesión de insignias y la ofrenda floral a la Madre de cada primer domingo de mayo

El Ecce-Homo ha sido trasladado en procesión popular hasta San Julián

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La tradición del primero domingo de mayo ha vuelto a cumplirse en la cofradía de Jesús Nazareno y Ánimas de la Campanilla, que ha celebrado, un año más, su acto de cesión de insignias, que ha supuesto la renovación de los cargos de su Junta Rectora.

En este emotivo acto, nuevos ocho miembros han pasado a formar parte de la misma, al ostentar desde ya el cargo de diputados; mientras que el resto de las que ya tenían vara han «subido un escalón» en sus cargos y, por tanto, hay una nueva abadía en ejercicio de la cofradía.

Vicente Javier Lorenzo García, José Antonio Canitrot Alonso, Iván Canitrot Alonso, Guillermo Alonso González y David Hernández de la Calle, como representantes de túnica morada, y Raúl Redondo López, David Redondo López y Félix Martín Gómez con túnica negra, ostentarán el cargo de abades durante el presente ejercicio y representarán a la cofradía durante la próxima Semana Santa y el resto de actos en los que se requiera su presencia.

El acto, que se desarrollaba en el cabildo de la iglesia, tuvo que finalizar en el interior del templo ya que la lluvia que amenazaba empezó a arreciar con intensidad. Ya dentro, el presidente de la cofradía, Cristofer Feo, despidió y agradeció a la abadía saliente su buena disposición durante el ejercicio, y dio la bienvenida a los nuevos diputados y al resto de cargos.

Además, la celebración del primer domingo de mayo ha contado este año con la novedad del traslado de la imagen del Santo Ecce-Homo, que había permanecido en la iglesia de Santa Catalina de Roncesvalles tras la procesión del Viernes Santo, hasta la iglesia de San Julián de los Caballeros, donde está expuesta habitualmente al culto.

El traslado procesional, de corte popular y al que, además de los representantes de la cofradía, se han sumado otros cofrades y devotos, ha discurrido desde el templo sede de la hermandad, en la plazuela de Jesús Nazareno y la Virgen de la Soledad, por la rúa de Santa Catalina, la calle Rejadorada y la plaza Delhy Tejero, hasta la iglesia de San Julián, donde el Cristo atado a la columna ya permanece en su altar hasta que, de nuevo, el próximo Martes Santo, vuelva a ser «requerido» por la cofradía de Jesús Nazareno y Ánimas de la Campanilla para participar en la Semana Santa.

El recorrido procesional ha contado con el acompañamiento musical de la banda de cornetas y tambores «Bendito Cristo de las Tres Caídas».

Ofrenda floral a la Soledad

Por otra parte, como es tradicional también cada primer domingo de mayo y, al coincidir con el Día de la Madre, de vuelta a Santa Catalina y tras el acto de cesión de insignias, se ha llevado a cabo una ofrenda floral a la Virgen de la Soledad, a cuyo pies, numerosos cofrades y devotos de la Madre de madres han depositado ramos y adornos florales como signo de cariño y devoción.

El acto de la ofrenda floral a la Virgen de la Soledad ya ha estado presidido por la nueva abadía en ejercicio de la cofradía.

La jornada del domingo comenzó a primera hora en la iglesia de Santa María de Roncesvalles y Santa Catalina con una solemne eucaristía que fue oficiada por el sacerdote Javier Prieto.

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