Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Toro renueva su devoción a la Soledad a la luz de las velas

Numerosos toresanos participan en el Besamanos de la Virgen, vestida de luto por los fallecidos por la DANA

José Manuel Chillón, en la oración ante la Virgen de la Soledad de Toro |

José Manuel Chillón, en la oración ante la Virgen de la Soledad de Toro | / C. Toro

Desde que la cofradía de la Virgen de la Soledad de Toro decidiera hace unos años recuperarlo, el acto del Besamanos se ha consolidado como una cita ineludible para los fervientes devotos de la imagen.

Como cada 8 de diciembre, festividad de la Inmaculada Concepción, en el interior de la iglesia de Santa María de Roncesvalles y Santa Catalina se han congregado numerosos toresanos dispuestos a reencontrarse con la Virgen de la Soledad en el emotivo acto que organiza la cofradía, en colaboración con la hermandad de Jesús Nazareno y Ánimas de la Campanilla.

Vecinos muestran su devoción a la imagen en el Besamanos. | C. T.

Vecinos muestran su devoción a la imagen en el Besamanos. | / C. T.

La presidenta de la gestora de la Virgen de la Soledad, María de los Ángeles García, abrió el acto del Besamanos para el que, como explicó, este año se decidió que cobrara un protagonismo especial la luz, que representa las candelas encendidas alrededor de la Soledad.

Por su parte, el diácono, José Manuel Chillón, fue el encargado de rezar una oración dedicada a la Virgen de la Soledad, durante la que destacó la importancia de la confianza, que sostiene a las personas ante el miedo. En el acto del Besamanos, también participó Marisol Cámara, quien compartió con los presentes la lectura de un texto dedicado a la imagen.

Uno de los momentos más emotivos del tradicional Besamanos celebrado en la iglesia de Santa María de Roncesvalles y Santa Catalina fue la interpretación del Himno que José Manuel Chillón compuso en honor de la Virgen de la Soledad, a cargo de los integrantes de la Asociación Musical "La Mayor".

La emoción dio paso al recogimiento y a la oración personal de cada uno de los asistentes al Besamanos que, con las velas encendidas que portaron entre sus manos, se acercaron a la imagen que, para una celebración tan especial, fue trasladada al altar mayor del templo.

Como en ediciones anteriores, los toresanos mostraron su devoción a la Virgen de la Soledad con un sencillo gesto de respeto, ya que la cofradía decidió evitar el contacto directo con sus manos.

En el solemne acto, la Virgen de la Soledad fue vestida con su traje y manto de luto en señal de duelo por los fallecidos que el devastador paso de la DANA ha dejado en la Comunidad Valenciana, Castilla La Mancha y Andalucía.

Además, la cofradía ha decidido que todo el dinero obtenido con la venta de las velas solidarias como las que alumbraron el tradicional Besamanos se destinará a los damnificados por la DANA.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents