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Raigambre

Doña Elvira, mucho más que la Señora de Toro

Inteligente y con gran poderío económico y político, jugó un relevante papel en la corte del Reino de León

Mural con la imagen de doña Elvira realizada por el pintor toresano Carlos Adeva, en Zamora, a orillas del río Duero.
 | Cristina Manías Fraile.

Mural con la imagen de doña Elvira realizada por el pintor toresano Carlos Adeva, en Zamora, a orillas del río Duero. | Cristina Manías Fraile.

Cristina Manías Fraile (*)

Aunque su figura histórica siempre ha quedado opacada frente al protagonismo de sus hermanos Urraca, Alfonso y Sancho, doña Elvira alcanzó un gran poder, hecho especialmente destacable si tenemos en cuenta que hace mil años las mujeres solían quedar relegadas a un papel secundario en todos los ámbitos.

Elvira Fernández nació hacia el 1038 o 1039. Era la tercera hija de los reyes de León Fernando I el Grande y doña Sancha.

En su testamento, Fernando repartió el reino entre sus tres hijos varones, dejando como beneficiarias a ambas hermanas del Infantado o Infantazgo, que consistía en el patronato y rentas de los monasterios del Reino de León. Elvira recibió el señorío de los monasterios de León y Galicia principalmente, así como algunos en Tierra de Campos.

En la Historia Gótica del cronista Rodrigo Jiménez de Rada, escrita a mediados del siglo XIII, se recoge que Fernando I dejó a doña Elvira el gobierno de Toro y a doña Urraca el de Zamora. Algunos historiadores han puesto en duda si realmente llegaron a recibir el gobierno de estas ciudades de manos de su padre o si tal vez fue un legado posterior de su hermano Alfonso.

Como es bien sabido, Sancho, que era rey de Castilla, se enfrentó a Alfonso intentando arrebatarle el Reino de León. Le venció en la batalla de Golpejera y se autoproclamó rey de León, hecho que no fue aceptado por los nobles leoneses ni por la Iglesia. A continuación, debió reclamar además el infantazgo de las dos hermanas, así como el gobierno de Toro y Zamora.

Desconocemos cómo tuvo lugar la toma de Toro. Los historiadores han supuesto que se produjo una rendición ante el avance de tropas de Sancho porque no hay registros históricos de que hubiera lucha. Tal vez la guarnición militar de esta insigne ciudad y sus murallas no fueran suficientes para hacer frente a las huestes castellanas y no quedara más remedio que entregársela.

Pero doña Urraca sí se enfrentó a Sancho haciéndose fuerte en Zamora, teniendo para ello el apoyo de nobles, obispos y abades leoneses, quienes lo consideraban un usurpador del trono leonés y no lo reconocían como rey. Sancho decidió asediar Zamora, dejándoles sin alimentos ni salida al exterior, hecho que se prolongó durante más de siete meses. Cuando debían estar al límite de sus fuerzas y a punto de caer, se produjo el famoso desenlace por el que Sancho falleció. Algunos cronistas no mencionan cómo ocurrió esta muerte, otros hablan de que fue un caballero leonés llamado Vellido Dolfos el que mató a Sancho con una lanza. Con este acto, Zamora quedó liberada de su opresor y de las tropas que la cercaban.

No hay ninguna fuente histórica que nos cuente qué actitud tuvo doña Elvira en estos acontecimientos. Podemos suponer que la infanta apoyaría al bando de Alfonso, ya que una vez que éste recuperó el trono, le devolvió el dominio de Toro y además permitió que la Elvira mantuviera una presencia muy activa en el gobierno del Reino, apareciendo su firma en numerosos diplomas reales, en los documentos de las Asambleas judiciales o Concilia y en donaciones de tipo religioso.

Al igual que su hermana, Elvira ostentaba el patronazgo de los monasterios del Reino, pero no tuvo que ingresar en ninguno de ellos. Ejerció su labor con celo, protegiéndolos, realizando donaciones a los obispados de Santiago de Compostela, Orense, Lugo, León y Burgos, así como a los monasterios de Celanova, Oña, Eslonza y San Isidoro de León. Pero vivió en la corte, desde la que ejerció una importante labor política, apareciendo junto con doña Urraca en los eventos fundamentales del reinado de Alfonso VI.

Otro de los asuntos en los que Elvira y Urraca intervinieron fue en el proceso de traslado de la sede episcopal de Oca a Burgos.

Algunos historiadores defienden la teoría de que ambas llegaron a enfrentarse a su hermano Alfonso VI con motivo del apoyo prestado por el rey a la reforma gregoriana y a la expansión de la orden de Cluny en iglesias y monasterios, hechos que implicaban la sustitución del rito hispano-visigodo por el romano y el gobierno exclusivo de la Iglesia sobre los clérigos, lo que suponía una gran amenaza sobre la figura del infantazgo que tanto poder daba a ambas hermanas.

Según consta en su testamento, doña Elvira se encargó del cuidado y educación de su sobrina nieta, la infanta Sancha Raimúndez, hija de la reina Urraca I de León y de Raimundo de Borgoña, nieta de su hermano Alfonso VI.

Se cree que existía una disposición testamentaria realizada por Fernando I que precisaba que las infantas no podían contraer matrimonio si deseaban mantener el patronazgo de los monasterios. A pesar de ello, algunos historiadores defienden que Elvira tal vez sí contrajo matrimonio o que incluso llegó a tener un hijo fruto del mismo, mientras que otros historiadores afirman que permaneció soltera y sin descendencia.

Lo cierto es que en su testamento, otorgado en Tábara en 1099, no hace referencia a ningún marido ni hijo, legando la mayor parte de sus bienes a su hermana Urraca.

La infanta falleció en 1101 en la localidad de Tábara, en la que residió los últimos años. Fue enterrada en el Panteón de Reyes de San Isidoro de León, junto a otros miembros de su familia.

Elvira había llegado a convertirse en una mujer muy poderosa, con un gran número de propiedades, debido a las altas rentas procedentes de los monasterios que le correspondían por el infantazgo y a las donaciones recibidas de su hermano Alfonso (como las localidades de Tábara y Wamba). Siendo prueba también de su poder los numerosos documentos de gobierno que firmó a lo largo de su vida, acompañando y asesorando en la Corte leonesa a su hermano Alfonso VI.

(*) Colectivo Ciudadanos Región Leonesa

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