Fallece Hermenegildo García de Tiedra, la “semilla” del campo zamorano

El conocido agricultor y gran valedor de los vinos de Toro participó en la fundación de COAG, organización de la que mantenía el carné de socio número uno

Hermenegildo García de Tiedra, en la entrada de la Casa de la Nunciatura

Hermenegildo García de Tiedra, en la entrada de la Casa de la Nunciatura / M. J. C.

El conocido agricultor y uno de los grandes valedores del vino de Toro, Hermenegildo García de Tiedra, más conocido como “Gildo” ha fallecido este viernes a los 101 años de edad. El barrio de San Antón se queda huérfano por la pérdida a uno de sus vecinos más queridos, con el que muchos toresanos se paraban a conversar cuando, con los primeros rayos de sol, se sentaba en la puerta de la Casa de la Nunciatura a leer, una de sus grandes pasiones.  

Gildo dedicó toda su vida a la agricultura, trabajo que durante muchos años compaginó con la tradición familiar de elaborar vino y con otras grandes aficiones como la lectura y la arqueología.

Por su estrecha relación con el campo, Gildo fue uno de los promotores de la fundación de la organización agraria COAG, para lo que previamente viajó a Francia o Alemania, con la intención de conocer cómo funcionaban los sindicatos agrarios en otros países. De hecho, Gildo siempre fiel fue a sus ideales y un gran defensor de los agricultores, por los que luchó durante muchos años desde la experiencia, que le otorgaba contar con el carné del socio número uno de COAG.

Ese espíritu de un luchador incansable marcó parte de la vida de Gildo, como ha recordado Lorenzo Rivera, presidente provincial y coordinador regional de COAG. En este punto, recalcó que Gildo fue «alguien muy importante en la organización agraria, uno de sus históricos», al margen de un gran agricultor. De hecho, el germen de COAG surgió en «las colas» de la fábrica azucarera de Toro, en la que «había muchos problemas con las entregas de remolacha» que los cultivadores transportaban en sus tractores.

En aquella época, como recordó Rivera, se organizaron protestas importantes para reclamar cupos de entrega y cuotas para sembrar remolacha. Las protestas, en las que participó Gildo, sirvieron para conseguir el primer contrato colectivo de remolacha de España, que supuso una «distribución más justa y equitativa» para los cultivadores y un hito para el sector.

Reuniones clandestinas

Además, participó con otros agricultores históricos de la provincia en «reuniones clandestinas» que se celebraban en bodegas de Toro y de Morales para «intentar cambiar las cosas y tomar decisiones», antes de que la organización COAG fuera legalizada en 1977. Por ser una pieza clave en su fundación, la organización tenía previsto rendir un homenaje en su próximo congreso a «históricos» como Gildo o como Alfonso Zamorano, otro agricultor fallecido recientemente en Corrales del Vino.

Conocido también por el apodo de la familia, “Hambrina”, Gildo residía en la Casa de la Nunciatura, uno de los edificios con más historia de Toro, en cuya bodega, seguía experimentando y elaborando vino hasta hace pocos años.

Sus amplios conocimientos sobre el vino los compartió con elaboradores aficionados y profesionales, como Nicola Thornton, que el pasado año dedicó un tinto a su “abuelo adoptivo”, al que denominó “Alma de Gildo”.  La capilla ardiente está instalada en el tanatorio de Santa Marina y Gildo será despedido este sábado 9 de diciembre, a las 12.30 horas, en el cementerio municipal de Toro.