Toro cierra el 2022 con un brindis por los vinos elaborados con las uvas recolectadas en una vendimia histórica e impregnado por el dulce aroma que desprende la fábrica del Grupo Siro, tras superar una delicada situación económica aliviada por la inyección económica de los nuevos inversores y de la que dependía uno de los yacimientos de empleo más importantes de la provincia. Aunque los problemas en la fábrica galletera de Toro se remontan a finales del 2021, el año que termina deja en el recuerdo colectivo de sus trabajadores una crisis que finalmente pudo enderezarse gracias a la mediación de las administraciones y, especialmente, del Ministerio de Industria y de su titular, Reyes Maroto. El 13 de junio se selló un acuerdo clave para el futuro del Grupo Siro después de que los trabajadores de las diferentes fábricas, incluida la de Toro, respaldaran en plan de competitividad diseñado por los nuevos inversores para reflotar la empresa.

La ministra de Industria, Reyes Maroto, (izquierda) en la asamblea celebrada en Toro con los trabajadores de la fábrica galletera de Siro.

Los meses previos a la firma del acuerdo fueron convulsos en la factoría de Toro y, durante cinco días, los trabajadores secundaron a principios de abril una huelga general, con la que mostraron su oposición a la aplicación de un plan de competitividad para reducir costes y con la que forzaron a la compañía a recular y a aceptar parte de sus exigencias laborales. Sin embargo, dos meses más tarde la dirección del Grupo Siro anunció la paralización de la producción en todas sus plantas de Castilla y León después de que los socios inversores, los fondos Afendis y Davidson Kempner, decidieran retirar su oferta por la negativa de los empleados a aceptar el plan de competitividad. El anuncio agravó una crisis que obligó al Ministerio de Industria y a la Junta a mediar para acercar posturas y buscar una solución que permitiera garantizar la continuidad de las fábricas. Finalmente, el 13 de junio fue rubricado un acuerdo que ya forma parte de la historia del Grupo Siro y que garantiza la continuidad y el futuro la fábrica galletera.

En la fotografía superior recinto de la piscina climatizada reabierto tras siete años de inactividad. En la imagen inferior un vecino llena una garrafa en una planta potabilizadora por el problema de la contaminación del agua en Toro.

Otro de los sectores fundamentales en Toro, el vitivinícola, ha demostrado a lo largo del último año un vigor equiparable al de sus viñedos que, pese a la sequía o las sucesivas olas de calor registradas durante el verano, sorprendieron por su resistencia Numantina y por su elevada producción durante una vendimia, que ha marcado un nuevo hito en la historia de la Denominación de Origen Toro. Casi dos meses se prolongó la campaña, en la que bodegas y viticultores recolectaron un total de 24.648.572 kilos, un 5,3% más que en 2021, una cosecha histórica por la cantidad de fruto recepcionado en los lagares y por la calidad de las uvas que ya se aprecia en los vinos de la nueva añada.

Toro brinda por una vendimia histórica y el futuro de Siro

En 2022 Toro no solo ha brindado por una cosecha de uva excepcional, ya que también ha celebrado el 35 aniversario de la aprobación de la Denominación de Origen con una presentación de sus vinos en el Hotel Westin Palace de Madrid organizada por el Consejo Regulador. A lo largo del último año los vinos de Toro han cosechado importantes premios a nivel nacional e internacional y el Consejo Regulador ha podido retomar las acciones promocionales en España y otros países, con el objetivo de incrementar las ventas y apoyar a las bodegas en la comercialización de sus tintos, blancos y rosados. Tras la pandemia, el vino también ha recuperado en 2022 su protagonismo en la fiesta de la Vendimia, que con el paso del tiempo se ha convertido en la más importante de cuantas se organizan en Toro. Miles de personas volvieron a disfrutar en 2022 de una fiesta que rinde un homenaje a viticultores y bodegueros con catas, un mercado medieval o el desfile de carros engalanados. Al margen de la vendimia, los toresanos han vuelto a demostrar en 2022 que saben extraer todo el jugo a las fiestas de la ciudad en sus afamados carnavales, las ferias de San Agustín o las celebraciones dedicadas al Cristo de las Batallas y la Virgen del Canto.

El año 2022 también ha sido muy especial para las cofradías toresanas que han podido retomar la celebración de la Semana Santa con procesiones austeras y sencillas o actos únicos como la “Bendición de los Conqueros”. Todas las fiestas que Toro ha podido celebrar en el último año han contribuido a dinamizar la economía local y sectores como el turismo. Aunque el patrimonio se mantiene como el principal atractivo turístico de Toro, a lo largo del último año han ganado terreno otros recursos como la Ruta del Vino, una variada programación cultural, la “Noche Blanca” o los festivales de música, que han convertido a Toro en el destino perfecto para los visitantes que buscan disfrutar de una experiencia infinita. A lo largo del último año, Toro también ha logrado reabrir el recinto de la piscina climatizada tras siete años de inactividad y reconvertido ahora en un innovador centro deportivo, que aspira a ser un referente en Castilla y León. De cara al futuro, Toro tendrá que solventar un problema surgido en la recta final de 2022 y provocado por el elevado índice de arsénico en el agua de la red municipal, que condiciona el día a día de los toresanos.