El Ayuntamiento de Toro ha levantado, mediante decreto de Alcaldía, la prohibición de consumir agua de la red municipal de abastecimiento, después de que un segundo contraanálisis haya confirmado que el índice de arsénico está por debajo de los límites exigidos por ley. Así, en ejercicio de las competencias legalmente atribuidas, el alcalde de Toro, Tomás del Bien, dictó un decreto por el que se levanta la “incidencia” y, por tanto, los ciudadanos ya pueden consumir agua corriente y utilizarla para cocinar.

La empresa concesionaria del servicio municipal de agua, Acciona, trasladó al Ayuntamiento el resultado del segundo contraanálisis, después de tomar en la mañana del viernes una nueva muestra del agua de la red de abastecimiento, que fue analizada en un laboratorio de referencia.

El resultado del análisis de la muestra refleja que el parámetro de arsénico que contiene el agua de Toro es inferior al legalmente permitido y establecido en 10 microgramos por litro. Otra muestra analizada el pasado miércoles también arrojó un valor de arsénico por debajo del nivel máximo autorizado, aunque eran necesarios dos controles para que, mediante decreto de Alcaldía, se pudiera levantar la prohibición de consumir agua del grifo en Toro.

Aunque los ciudadanos ya pueden beber el agua de la red municipal, el Área de Medio Ambiente de la Diputación ya ha instalado en la Plaza Mayor del barrio de Tagarabuena la primera de las tres plantas potabilizadoras portátiles comprometidas para garantizar el suministro hasta que se adopte una solución definitiva para erradicar el problema del arsénico. De hecho, la instalación de tres plantas potabilizadoras se enmarca en las medidas de urgencia acordadas para garantizar que los toresanos dispongan de agua potable, ante los problemas generados por los niveles de arsénico en la red de municipal de abastecimiento.

Por otra parte, la institución provincial confirmó que el lunes comenzará el montaje de la segunda de las tres plantas potabilizadoras previstas y que estará operativa el martes en la céntrica plaza de San Francisco. La tercera de las plantas potabilizadoras portátiles comprometidas por la Diputación entrará en servicio a lo largo de la próxima semana en una ubicación que concretará el Ayuntamiento y que, en principio, se instalará en el barrio del Canto. Además de la instalación de las plantas potabilizadoras portátiles, los supermercados y comercios ya han repuesto las existencias de botellas y de garrafas de agua, después de que el pasado miércoles se agotaran.

Responsabilidad

Aunque poco a poco la ciudad recupera la tranquilidad tras las medidas adoptadas para garantizar el suministro, el problema ocasionado por la presencia de arsénico en el agua ha motivado un cruce de acusaciones que la delegada territorial de la Junta, Leticia García, ha querido zanjar, tras asegurar que para solventar el problema es necesaria la colaboración y la coordinación institucional. No obstante, calificó de “grave” que el alcalde instara a la Junta a “verificar” la cadena de custodia de las muestras de agua que revelaron niveles de arsénico superiores al límite legal permitido.

En este sentido, aclaró que la muestra “se tomó delante” de la empresa Acciona, y que fue remitida a un laboratorio, “debidamente precintada y etiquetada”.

Además, matizó que los resultados se recibieron el día 5 de diciembre y se comunicaron "por el cauce ordinario". Dos días después, primero laborable tras la fiesta de la Constitución, se procedió a levantar un acta en las oficinas de Acciona.

La delegada territorial de la Junta cuestionó las acusaciones realizadas por el alcalde sobre una presunta negligencia de Sanidad que, además, “se ha preocupado por la salubridad del agua y, ante una tendencia de aumento de los niveles de arsénico, se incrementó la vigilancia, que seguiremos haciendo”. De otro lado, García recalcó que la competencia de la seguridad del agua que se suministra a los vecinos es “exclusivamente” del Ayuntamiento, servicio que presta a través de la empresa Acciona, mientras que la responsabilidad de la Junta es la “vigilancia sanitaria”.