Numerosos toresanos cumplieron con la tradición de visitar la iglesia de Santa María de Roncesvalles y Santa Catalina, para reencontrarse con la Virgen de la Soledad en la festividad de la Inmaculada Concepción. Con respeto y silencio, los toresanos mostraron su fervor a la imagen que presidió el altar mayor del templo decorado con flores.

Música religiosa ambientó el acto de veneración a la Virgen de la Soledad en un reencuentro muy esperado por los toresanos, ya que es una de las imágenes que más fervor despierta en la ciudad.

Seis horas se prolongó la "vela" a la Virgen de la Soledad y, de forma ordenada, los toresanos accedieron al interior de la iglesia para, en la intimidad, rezar o profesar en silencio su devoción a la talla.

Durante la jornada festiva, la cofradía de la Virgen de la Soledad, en colaboración con la hermandad de Jesús Nazareno y Ánimas de la Campanilla, realizó una recogida solidaria de alimentos no perecederos o productos de higiene personal y limpieza.

Los artículos fueron depositados en un lateral del templo por los fieles devotos y la cofradía los entregará a Cruz Roja de Toro, para su posterior reparto entre familias necesitadas de la zona.