Ante la preocupación generada entre los vecinos, el alcalde de Toro, Tomás del Bien, ha ofrecido este jueves una detallada explicación sobre el posible origen de la presencia de arsénico en el agua y cómo ha actuado el Ayuntamiento ante el problema. En primer lugar, Del Bien se refirió a la actual situación hidrológica y aseguró que la persistente sequía de los últimos meses ha afectado a los acuíferos subterráneos.

De hecho, desde el pasado mes de junio en el acuífero del que se abastece Toro se han apreciado niveles elevados de arsénico, pero dentro de los parámetros establecidos por la normativa. Por este motivo y aunque tan solo se exige un análisis anual para controlar el arsénico, el Ayuntamiento y la empresa concesionaria del servicio, Acciona, han llevado a cabo desde junio controles mensuales que, en todos los casos, han arrojado datos que permitían el consumo de agua, incluido uno del 17 de noviembre realizado por el hidrogeólogo que está elaborando un estudio para “buscar un tercer sondeo” para el abastecimiento en Toro.

Unos días más tarde, en concreto el 23 de noviembre, la Inspección de Sanidad de la Junta tomó una nueva muestra y, el pasado miércoles, 7 de diciembre, una inspectora se personó en las instalaciones de la empresa Acciona en Toro para notificar que los niveles de arsénico superaban el máximo permitido por la normativa.

Tras emitir un acta, la inspectora comunicó al Ayuntamiento su obligación de publicar un bando sobre la declaración del agua de la red municipal no apta para el consumo humano. Por su parte, Acciona procedió a enviar a un laboratorio de Murcia una contramuestra de agua, que pocas horas después confirmó que el índice de arsénico está por debajo del parámetro máximo permitido.

Explicaciones

Ante estos hechos, Del Bien se puso en contacto con la delegada territorial de la Junta, Leticia García, a la que ha instado a “verificar” los pasos seguidos desde que Sanidad toma la muestra hasta que 15 días después comunica el resultado al Ayuntamiento. Además, aseguró que, tanto el Ayuntamiento como Acciona, “tenemos la sospecha de que después de tantos días circulando una muestra quizá la cadena de custodia no se ha cumplido”.

El alcalde también subrayó que, tras detectar un parámetro de arsénico más elevado del permitido, Sanidad debería haber actuado con mayor diligencia y de una forma coordinada con el Ayuntamiento para evitar el “caos” que se produjo el pasado miércoles, tras la emisión obligatoria de un bando municipal que, entre otras cosas, provocó que se agotaran las existencias de botellas y garrafas de agua en supermercados y comercios de la ciudad. Por último, Del Bien aseguró que este viernes, 9 de diciembre, se realizará un segundo contranálisis de agua y, en principio, por la tarde se conocerán los resultados.

En el caso de que la segunda prueba refleje un nivel de arsénico inferior al permitido, mediante decreto de Alcaldía “se levantará la incidencia” y el agua podrá ser consumida por los vecinos.

Por su parte, el vicepresidente de la Diputación, Javier Faúndez, apuntó otra posible causa al problema de la presencia de arsénico en el agua de Toro. Así, al margen de la sequía, destacó que también puede haber influido utilizar un único sondeo para suministrar agua, por la avería de otro con el que cuenta Toro, puede contribuir a elevar el nivel de arsénico.