Con mucho trabajo y esfuerzo, la agrupación municipal de Protección Civil se ha convertido en un referente en Toro y en otros puntos de la provincia, gracias a la entrega y la implicación de sus 14 voluntarios. Tras un verano intenso, en el que Protección Civil de Toro atendió otras llamadas de “ayuda” por los devastadores incendios que han afectado a distintas localidades zamoranas y, de forma especial a la Sierra de la Culebra, sus voluntarios se han reunido para disfrutar de una fiesta en la que honraron a sus patrones: San Sergio y San Baco.

La jornada festiva arrancó con un acto celebrado en la sede, durante el que jefe de la agrupación municipal, Yoseba Revidiego, presentó el balance de actividad desde octubre de 2021 hasta la actualidad. En primer lugar, destacó el trabajo de los voluntarios que, un año más, “han demostrado estar a la altura de las circunstancias, colaborando a pie de calle y trabajando con el resto de servicios de emergencias de la ciudad y de Castilla y León”.

Además, recordó que, tras la “lucha” contra el COVID, los voluntarios de Protección Civil de Toro tuvieron que enfrentarse a otro “enemigo”, en alusión a los incendios forestales que durante el verano han arrasado miles de hectáreas en la provincia, y que obligaron a la agrupación a desplegarse para realizar labores de logística, atender a los vecinos de varias localidades y apoyar a los servicios de extinción.

Hasta en tres ocasiones, como precisó Revidiego, fue requerida la participación de Protección Civil de Toro en el dispositivo desplegado por los incendios y sus voluntarios se desplazaron a varios pueblos de Aliste, Tábara o Camarzana de Tera para “ofrecer protección y tranquilidad a sus vecinos”. Además, remarcó que en el último año Protección Civil ha prestado más de 120 servicios en Toro y en otros puntos de la región.

La fiesta organizada por la agrupación municipal en honor de sus patrones prosiguió con un vermú en la bodega del palacio de los Condes de Requena, una misa oficiada en monasterio de San José y la entrega de diplomas a los voluntarios que han recibido formación, y otro diploma de honor al restaurante “La Colegiata” por su apoyo a los voluntarios.