Julián Prieto Rodrigo, nacido el 5 de agosto de 1922 en Videmala, celebraba este fin de semana su 100 cumpleaños rodeado de sus familiares en la residencia Ciudad de Toro.

Julián era el tercero de seis hermanos y tuvo una infancia dura, trabajando desde pequeño al cuidado de las vacas o vigilando la loza que vendía su padre.

Julián Prieto Rodrigo. | Cedida A. B.

Con 36 años se casó con Elisa, juntos se ganaban la vida vendiendo loza o como braceros en la siega, e incluso vendiendo patatas de estraperlo, jugándosela tanto con el lobo –había que viajar de noche– como con la policía.

Tras tener a sus dos hijas, Pilar e Inmaculada, emigraron a Alemania donde pudieron ahorrar algo de dinero para instalarse en Madrid y recuperar a sus hijas, a las que habían dejado en España.

A pesar de tanto trabajar, Julián siempre ha gozado de buena salud, y aún a sus 100 años presume de no tener enfermedades y “encontrarme bien, aunque me fallen el oído, vista y piernas”.