Kiosko

La Opinión de Zamora

La DO Toro baraja esta fecha para el inicio de la vendimia

El Consejo Regulador prevé que la campaña de recolección de uva se adelante entre una semana y diez días por las altas temperaturas

Un viticultor deposita en un remolque racimos de uva recolectados en la pasada campaña de vendimia. | M. J. C.

La campaña de vendimia en la Denominación de Origen Toro podría adelantarse este año entre una semana y diez días.

Esta es la previsión que maneja el Consejo Regulador después de comprobar que ya ha comenzado la etapa del envero que, por las elevadas temperaturas, este año también se ha adelantado en comparación con campañas anteriores, en las que la maduración de las uvas arrancó sobre el 10 de agosto.

El director técnico del ente regulador, Santiago Castro, reconoció que, “el 31 de julio ya había muchas parcelas enveradas”, en las que se podía apreciar el cambio de color del fruto, adelanto que es un indicador a tener en cuenta a la hora de realizar una previsión sobre el inicio de la vendimia.

Las estimaciones realizadas por el órgano vinícola, apuntan a que la campaña de recolección de uva podría arrancar a finales de agosto, aunque algunas bodegas ya han comunicado su intención de iniciar antes la recogida de uvas de moscatel de grano menudo, una variedad “más temprana” y que forma parte de las autorizadas para elaborar vinos amparados por el sello de calidad .

De esta manera, la recolección de uvas de la variedad moscatel de grano menudo podría empezar a mediados de agosto, lo que supondría un récord histórico en la Denominación de Origen Toro en cuanto al inicio de la campaña de vendimia.

Racimo en el que se aprecia el envero durante el que las uvas cambian de color DO Toro

Por otra parte, Castro reconoció que las dos próximas semanas serán claves para la maduración de la uva, en un año marcado por las elevadas temperaturas y la sequía.

De hecho, subrayó que la ausencia de lluvias está agotando las reservas hídricas de la vid y que, si por esta circunstancia “se caen las hojas”, la maduración de las uvas será más rápida que en campañas anteriores y obligaría a viticultores y bodegas a iniciar antes la vendimia par evitar su pasificación.

Por tanto, la evolución del fruto dependerá de si en las semanas previas a la vendimia reaparecen las lluvias para aportar agua a las cepas que, en la actualidad, “están escasas de reservas”.

La sequía podría provocar una merma del tamaño y el peso de los racimos y, por tanto, una menor cosecha, por lo que, como reiteró Castro, “las próximas semanas son claves” porque, además de la cantidad, determinarán la calidad final de las uvas con las que las bodegas elaborarán los vinos de la nueva añada.

Compartir el artículo

stats