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La Opinión de Zamora

Un palacio de Toro, en venta por casi un millón de euros

Construido en el siglo XV, el palacio de Rejadorada fue la casa familiar de la "heroína" Antona García y, desde 2009, funciona como posada rural

Fachada principal del palacio de Rejadorada ubicado en la calle del mismo nombre en Toro. | M. J. C.

Comprar un palacio es posible, pero no está al alcance de todos los bolsillos. Este es el caso del palacio de Rejadorada, uno de los edificios históricos mejor conservados de Toro. Construido en el siglo XV, el palacio está en venta por un precio de 950.000 euros, tal y como anuncia un conocido portal inmobiliario.

El edificio palaciego ha sido objeto de diversas actuaciones de consolidación y rehabilitación y, desde 1999 hasta 2003, fue utilizado por una bodega de la Denominación de Origen Toro para elaborar y envejecer sus vinos. Años más tarde fue adaptado para su uso como posada de turismo rural.

El palacio de Rejadorada no es solo un claro ejemplo de la valiosa arquitectura civil que se conserva en la ciudad, ya que entre sus muros discurrieron acontecimientos que marcaron la historia de la ciudad de Toro y de España.

Una de sus señas de identidad es una reja de color dorado que sobresale de su fachada y que recuerda a la “heroína” toresana, Antona García, quien jugó un papel clave en la guerra de sucesión librada en 1476 entre Isabel la Católica y Juana la Beltraneja.

Durante el conflicto bélico, varios toresanos liderados por Antona García urdieron un plan para que el ejército castellano pudiera acceder desde el Puerto de la Magdalena a la ciudad, que había sido tomada por las tropas portuguesas.

El conde de Marialba, al frente de las fuerzas portuguesas en Toro, ordenó prender a Antona García y a otros partidarios de los Reyes Católicos, que fueron condenados a la horca en la plaza pública.

El cuerpo sin vida de Antona García fue colgado, como "escarmiento". en la vivienda familiar, el palacio de Rejadorada. No obstante, el plan ideado por la toresana siguió adelante y un pastor guío al ejército y a los capitanes, Pedro de Velasco y Pedro de Vivero, que tomaron la ciudad el 19 de octubre de 1476. Días más tarde, Isabel I accedió triunfalmente a Toro y recompensó a aquellos vecinos que habían apoyado su lucha.

Reja del inmueble que fue dorada en homenaje a Antona García. | M. J. C.

Tras ocupar Toro, los Reyes Católicos reconocieron la heroicidad de Antona García y mandaron dorar la reja de su casa para que su recuerdo brillase en la memoria de los toresanos, además de otorgar a sus hijas la exención del pago de tributos y de rendir una serie de servicios, privilegio excepcional que se prolongó durante más de cuatro siglos.

Tras muchos años relegado al olvido, el edificio palaciego fue rehabilitado y se convirtió en la sede de una bodega, aunque en el año 2009 se ejecutó otra intervención para su adaptación como posada de turismo rural, pero respetando su esencia histórica y su arquitectura.

Distribución del inmueble

El palacio de Rejadorada de Toro cuenta con 1.400 metros cuadrados construidos y más de 1.000 de parcela y está enclavado en el casco histórico, a corta distancia de la Colegiata o de la Plaza Mayor. Sus instalaciones se distribuyen en cuatro alturas.

El semisótano fue adaptado en la última intervención para poder ser utilizado como restaurante con capacidad para 60 comensales y fue dotado con cocina. En la planta baja se sitúa el acceso a las instalaciones y cuenta con un patio y una zona habilitada para su explotación como cafetería.

En la primera planta del edificio y en el bajo cubierta se encuentran las habitaciones, 15 en total, dotadas con baños completos. Las estancias destinadas al alojamiento de los turistas conservan el estilo clásico de épocas pasadas, con altos techos y vigas vistas.

El palacio de Rejadorada dispone también de toda la infraestructura necesaria para ofrecer otro tipo de servicios como la organización de eventos y un espacio de vinoteca acorde a la tradición vitivinícola que atesora Toro y su entorno.

Del mismo modo, cuenta con todos los servicios básicos o wifi, al estar situado en una céntrica calle de la ciudad. Aunque en la actualidad el edificio palaciego funciona bajo una licencia de posada de turismo rural, se podría solicitar el permiso para operar como hotel con historia o enoturístico.

Su historia, vinculada a la vida y el legado de Antona García, aporta atractivo a un edificio rehabilitado que, por sus dimensiones, servicios y potencial, puede ser explotado con fines turísticos.

Aunque en Toro se conservan varios palacios históricos, el ubicado en Rejadorada es uno delos que presenta un mejor estado de conservación y, por sus características, puede ser reutilizado para nuevos proyectos, eso sí, tras desembolsar casi un millón de euros.

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