La Denominación de Origen Toro comercializó más de 10,1 millones de botellas durante el primer semestre de este año, lo que supone un 17,5% más que en el mismo período de 2021.

Así lo ha confirmado el Consejo Regulador, que achaca el incremento de las ventas a la calidad de los vinos y a la confianza que los consumidores depositan en los tintos, rosados y blancos que elaboran las bodegas amparadas por la Denominación de Origen Toro.

El presidente del ente regulador, Felipe Nada, resaltó que, por primera vez, la Denominación de Origen logra superar la cifra de 10 millones de contraetiquetas retiradas en el primer semestre del año, lo que evidencia "el gran éxito del que gozan los vinos de Toro”.

Del total de contraetiquetas comercializadas hasta el 30 de junio, cerca de 4,15 millones correspondieron a las gamas de vino joven, en las que el tinto joven, con más de 3,7 millones de botellas, experimentó un crecimiento del 30,1% respecto a 2021.

En cuanto a la gama de tintos roble, la Denominación de Origen Toro comercializó en el primer semestre del año casi 5,2 millones de botellas, vino que se posiciona como más demandado por los consumidores y cuyas ventas experimentan un crecimiento del 14% respecto al mismo periodo del año anterior.

Para Nalda, el balance de ventas relativo al primer semestre del 2022 pone de manifiesto que "el crecimiento de Toro es imparable" y que los consumidores siguen confiando en el trabajo de bodegas y viticultores para elaborar unos vinos de contrastada calidad y que se adaptan a la demanda de diferentes mercados.

Por último, resaltó la “grandísima calidad” de los vinos de Toro y el aumento de las ventas, “que va acompañado de una estabilidad en cuanto al número de bodegas y hectáreas de viñedo registradas, algo que demuestra que el interés por Toro y su Denominación de Origen no deja de crecer”.