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La Opinión de Zamora

Tomás Sánchez Santiago reivindica en Toro el "poder de la palabra"

El escritor defiende en un encuentro con lectores el valor de los clubs de lectura como elemento dinamizador de la “España Vaciada”

Tomás Sánchez Santiago con la directora de la Biblioteca de Toro, Cristina Tamames M. J. C.

El poder de la palabra fue el hilo conductor del primer encuentro con escritores organizado por la Casa de Cultura de Toro, ciclo que inauguró el autor zamorano, Tomás Sánchez Santiago.

Sin papeles y sin un discurso preparado, el escritor contestó a todas las preguntas formuladas por los lectores que asistieron al encuentro y que giraron en torno a los clubs de lectura, su libro “Calle Feria” y la figura o el mundo interior de la pintora toresana, Delhy Tejero.

Sánchez Santiago, fue el encargado de inaugurar el ciclo de encuentros con escritores, a petición de los clubs de lectura que existen en Toro y porque uno de los libros leídos por sus miembros antes de la pandemia fue “Calle Feria”.

El autor ensalzó en el encuentro el “invento maravilloso” que representan los clubs de lectura, porque favorecen una relación natural y apasionada con la escritura.

De hecho, Sánchez Santiago aseguró que los clubs de lectura fomentan una “relación verdadera con las palabras”, además de favorecer que sus integrantes escuchen y aprendan.

“En esta España tópicamente vaciada o España desatendida, también hay que cultivar la vida del espíritu”, matizó el autor zamorano, quien reconoció el derecho de los vecinos del medio rural de poder mantener encuentros, en este caso, con escritores cuyas obras han leído.

Precisamente, ese es el objetivo del ciclo organizado por la Casa Municipal de Cultura que fue inaugurado con el encuentro en el que participó Sánchez Santiago, durante el que reveló numerosos detalles de su obra “Calle Feria” que, como reconoció, tardó en escribir dos décadas.

Lectores escuchan con atención las reflexiones del escritor zamorano durante el encuentro M. J. C.

Con la citada obra, Sánchez Santiago ha pretendido rendir un homenaje a los comerciantes de la “Calle Feria” que, como precisó, “es una calle que está en muchos sitios y en muchas ciudades”.

El origen de la obra se relaciona con su historia familiar, en la que gran parte de sus miembros se dedicaron al comercio, pero en los años 80 sus descendientes no siguieron la estela de sus antepasados, lo que despertó en Sánchez Santiago un sentimiento de “traición a la estirpe”.

Para aliviar en parte el miedo a un “castigo” escribió el relató “El Descendiente” que, poco a poco, se convirtió en el germen de “Calle Feria”.

Rememoró el autor su etapa de infancia y juventud en una calle en la que aprendió a escuchar a comerciantes y clientes, lo que le permitió comprender “el poder de la palabra”.

En el encuentro con los lectores, también reconoció que decidió presentar la obra al “Premio de Novela Ciudad de Salamanca” porque “no querían publicar el libro”, pero tras obtener el reconocimiento del certamen ha conseguido que, años después, “se siga leyendo”.

Sánchez Santiago también abogó porque obras clásicas como “La Celestina” o “El Lazarillo de Tormes” sean lecturas obligadas para los jóvenes en los centros educativos, ya que representan “la esencia de la vida”.

No obstante, precisó que “las generaciones más jóvenes han sustituido la palabra por la imagen”, de ahí la importancia de que se reorienten las enseñanzas en futuros planes educativos.

Por último, el escritor reconoció ante los lectores la fascinación que siente por la artista Delhy Tejero, a la que definió como “un personaje complejo” y deseó que su legado pictórico pueda exhibirse “en algún lugar” antes de que se disperse.

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