A pesar de su juventud, 18 años, David García Calvo, ha asumido el reto de codirigir a la agrupación musical de pulso y púa “Amigos del Arte”, más conocida como “La Rondalla” de Toro. Desde que era un niño siente pasión por la música y, en la actualidad, estudia el Grado en Historia y Ciencias de la Música en la Universidad de Valladolid. García Calvo compagina sus estudios con la dirección, junto a Casimiro García, de “La Rondalla”, formación que precisa incorporar a nuevos músicos para garantizar su continuidad y el relevo generacional. El 2022 es un año especial para la agrupación, porque conmemora el 75 aniversario de su fundación.

–¿De dónde procede su afición a la música?

–Desde que era muy pequeño siempre me gustaba ver a la Banda de Música La Lira y a otras agrupaciones musicales de Toro. Además, estudio música desde que tenía seis o siete años.

-¿La primera formación musical la recibió en la Escuela Municipal de Toro?

–Sí, comencé a estudiar música en la Escuela Municipal, después pasé a la Banda La Lira y también he recibido clases de algún profesor particular hasta que decidí que quería dedicarme profesionalmente a la música. Por eso, después de cursar Bachillerato me fui a estudiar a Valladolid.

¿Cómo surgió la oportunidad de dirigir a La Rondalla de Toro?

–Por la pandemia, la Rondalla llevaba cerca de un año y medio sin actuar y el pasado verano llamaron a Casimiro García, actual trombón en la Banda de la Policía Nacional. Como ambos teníamos la agenda muy apretada me propuso compaginarnos y, aunque me lo pensé porque nunca había dirigido una agrupación, no me costó mucho decidirme. Es mi primera experiencia como director y siempre la recordaré con mucho cariño.

Con su trabajo como codirector, ¿qué pretende aportar a La Rondalla?

–Sobre todo poner en valor la agrupación de Rondalla, con bandurria, laúd y guitarra, aunque haremos colaboraciones puntuales con otros instrumentos. Existe mucha obra escrita para rondalla para interpretar. Además, para esta nueva etapa de la agrupación, uno de los primeros retos es la celebración, este año, del 75 aniversario de su fundación y para conmemorarlo queremos organizar alguna actividad especial.

La Rondalla es una formación con una dilatada trayectoria en Toro, pero que precisa incorporar a más miembros, ¿cómo tiene previsto captar a nuevos integrantes?

–Todo el que quiera es bienvenido porque necesitamos gente. Las personas interesadas pueden hablar con cualquier miembro de La Rondalla, con Casimiro o conmigo para ponernos de acuerdo y entrar a formar parte de la agrupación.

¿Qué requisitos deben cumplir las personas interesadas?

–Ante todo mucha ilusión y muchas ganas de aprender y disfrutar con la música. No es necesario tener conocimientos musicales previos, porque se pueden ir adquiriendo en los ensayos.

Aunque La Rondalla es una agrupación muy querida en Toro, ¿cree que merece un mayor reconocimiento?

–Una de las tareas que tenemos que acometer Casimiro y yo como nuevos directores es poner en valor la agrupación, aunque también es verdad que es muy querida en Toro.

De La Rondalla todavía forma parte Juan Siris, uno de sus miembros fundadores de la agrupación, ¿qué ha aprendido de su experiencia?

–Juan Siris es el único miembro fundador que sigue en La Rondalla y es muy querido por todos sus integrantes y por mucha gente de Toro. La verdad es que es un privilegio poder contar con gente con tanta experiencia y que tanto puede aportar a la agrupación.

¿Cuál es la metodología de trabajo implantada en esta nueva etapa de la formación?

–Ensayamos todas las semanas porque como algunos miembros no tienen conocimientos musicales tenemos que conseguir que los ensayos sean amenos para que aprendan con más facilidad. Ensayamos los viernes de cada semana y también celebramos algún ensayo especial si tenemos cerrado un concierto. Las personas interesadas pueden acudir a los ensayos para escucharnos o para ver cómo trabajamos. Ahora ensayamos en el palacio de los Condes de Requena.

–¿La pandemia ha obligado a La Rondalla a modificar su forma de trabajar?

–La pandemia ha supuesto un parón para toda la música en general, pero para La Rondalla en particular porque necesita continuar ensayando para no perder el hilo. Con parones como el provocado por la pandemia se pierde práctica y ahora tenemos que retomar ese ritmo para empezar nuevamente a ofrecer conciertos.

–Toro es la tierra de afamados músicos como Jesús López Cobos o David Rivas, entre otros...

–Toro tiene una tradición musical muy arraigada. De Toro han salido muchos y buenos músicos.

–¿Alguno de los músicos nacidos en la ciudad es su gran referente?

–A David Rivas le sigo y somos amigos, pero creo que el gran referente para cualquier músico de Toro es el maestro Jesús López Cobos.

–¿Llegó a conocer a Jesús López Cobos?

–Sí, llegué a conocer a Jesús López Cobos y en alguna ocasión hablé con él, pero no tanto como me hubiera gustado porque no me dio tiempo.

–Tras su primera experiencia en La Rondalla, ¿tiene previsto dedicarse en un futuro a la dirección musical?

–De cara al futuro hay muchas ramas que se pueden tener en cuenta para dedicarte profesionalmente a la música, tales como la dirección o la interpretación. No obstante, la tarea docente es la que más me interesa para contribuir a la difusión de la música.

–¿Concibe su día a día sin la música?

–Me gusta mucho escuchar música en momentos buenos y en otros no tan buenos. Creo que la música es casi una forma de vida.

–¿Qué tipo de música escucha?

–La verdad es que escucho todo tipo de música, tanto rock, como pop, clásica o jazz, porque creo que hay que tener una visión global de este arte.