Las angostas calles y las históricas plazas de la ciudad de Toro recuperarán durante el puente festivo parte su esencia medieval con el tradicional mercado que, con motivo de la fiesta de la Vendimia, toresanos y turistas podrán recorrer hasta el próximo martes.

Ataviados con prendas de vestir propias del Medievo, los feriantes que, un año más han acudido a la cita festiva en homenaje a viticultores y bodegas de Toro, ofrecen una amplia variedad de artículos que se pueden adquirir en los diferentes puestos instalados en la plaza de la Colegiata, calle La Mayor y Plaza Mayor, mientras que en la de San Francisco se pueden recorrer las populares “casetas”, en las que durante los días de fiesta vecinos y visitantes darán buena cuenta de la gastronomía toresana y de los vinos que elaboran las bodegas amparadas por la Denominación de Origen.

El mercado medieval, que este año cumple su XX edición, se ha consolidado como un reclamo turístico y uno de los atractivos principales de la Vendimia, además de un escaparate de las tradiciones y costumbres, la gastronomía y los vinos de la tierra.

Más de una treintena de puestos de venta conforman un mercado medieval más reducido que en pasadas ediciones, en el que los visitantes podrán adquirir artículos realizados con cuero, artesanía de cerámica, fragancias y perfumes, jabones naturales, bisutería, juguetes o ropa, además de degustar una amplia variedad de dulces, chocolates o pizzas artesanas, entre otros alimentos.

La oferta culinaria y de otros artículos se complementa a la perfección con los espectáculos que, ambientan el mercado medieval, tales como pasacalles, cuentacuentos, música, malabares o de zancudos y de fuego. Además, los más pequeños podrán disfrutar en el mercado medieval de atracciones que recuerdan a otras épocas y que también despiertan cierta nostalgia entre los más mayores.

En la segunda jornada festiva en Toro, los aficionados que se mantienen fieles a la tradición de elaborar vinos caseros también pudieron asistir a una nueva edición de los “Premios Lagarejo”, en la que catadores profesionales valoraron la calidad de 21 tintos jóvenes y con barrica.

Expertos del sector valoran las muestras de vino presentadas al concurso "Premios Lagarejo" M. J. C.

Marta Rodríguez, natural de Morales de Toro, y José García, vecino de Villabuena del Puente se alzaron ayer con el primer premio, en las categorías de vino tinto con barrica y sin crianza respectivamente, del concurso “Premios Lagarejo”, que tuvo lugar en el liceo del Teatro Latorre.

Una docena de catadores profesionales valoró los 21 vinos, diez con barrica y 11 sin ella, que aficionados de distintos municipios de la zona presentaron al concurso.

Tras una larga cata y la suma de las puntuaciones otorgadas por los expertos a las distintas muestras, en la categoría de tintos con barrica, los tres premios fueron concedidos a los vinos elaborados por Marta Rodríguez, por la toresana María José Pinilla y por Markel de la Torre, vecino de Morales de Toro.

José García se impuso en la categoría de tintos sin barrica, mientras que el segundo premio fue concedido a Amancio Moyano, vecino de Villabuena del Puente y a David del Teso, natural de Morales de Toro.

Organizado por el Consejo Regulador, el certamen sirvió para constatar la tradición que perdura en Toro y en otros municipios del alfoz, de elaborar vinos caseros.

El veedor del ente regulador, Carlos Gallego, resaltó que, en la cata, los profesionales tuvieron en cuenta distintos aspectos a la hora de valorar las muestras presentadas al concurso.

Así, los catadores prestaron especial atención a la turbidez y limpieza de los vinos, la ausencia de defectos como la oxidación o la humedad y, en boca, valoraron el equilibrio o que la graduación no fuera excesiva.