El Ayuntamiento de Toro ha vuelto a ofrecer el pabellón municipal para la vacunación frente al COVID, después de que en los dos últimos días vecinos de avanzada edad convocados para recibir la segunda dosis hayan tenido que esperar su turno resguardados de la lluvia bajo los paraguas, en vehículos o en los soportales de unas viviendas cercanas al centro de salud, lo que ha ocasionado quejas y problemas de comunicación con los sanitarios encargados de nombrar a los citados.

Esta situación no solo ha generado malestar entre los usuarios y sus acompañantes ya que, en redes sociales el propio alcalde, Tomás del Bien, ha instado a la Junta a que “rectifique y empiece a hacer las cosas bien y de una manera razonable”.

En este sentido, precisó que en otros lugares se han instalado carpas para que los citados a vacunarse puedan resguardarse de las bajas temperaturas o de la lluvia, aunque en el caso de Toro una solución sería utilizar el pabellón municipal de deportes situado a pocos metros del centro de salud, recinto cerrado que el Ayuntamiento ha vuelto a ofrecer para desarrollar la campaña de inmunización.

Además, Del Bien subrayó que “nuestros mayores no se merecen este trato por parte de la Junta después de toda la vida trabajando” cuando, además, en los dos últimos días han sido citados vecinos con edades comprendidas entre los 80 y los 89 años que, en algunos casos, tienen dificultades de movilidad.

Por este motivo, Del Bien calificó de “incomprensible” que “teniendo edificios junto al centro de salud amplios donde poder hacer las cosas con espacio y orden” se siga optando por el mismo sistema.

Protección Civil ha colaborado en las dos últimas jornadas de vacunación, en las que se ha administrado la segunda dosis a cerca de 700 personas, y ante la situación provocada por la lluvia, ha tenido que reforzar las medidas de seguridad para, entre otras cosas, garantizar la distancia social.