El alcalde de Toro pide a los vecinos que no se relajen ante la baja incidencia del COVID

Tomás del Bien reconoce que está “orgulloso” de los toresanos, por su esfuerzo y responsabilidad a la hora de acatar las normas

Toresanos esperan su turno para vacunarse en el centro de salud. | M. J. C.

Toresanos esperan su turno para vacunarse en el centro de salud. | M. J. C. / M. J. C.

Aunque la evolución positiva de la incidencia del COVID ha permitido que Toro entre en la fase de “nueva normalidad”, el alcalde, Tomás del Bien, ha pedido un último esfuerzo a los vecinos para conseguir que, “en pocas semanas o meses”, la ciudad recupere la vida anterior a la pandemia.

Destacó Del Bien que los datos relativos a la incidencia del virus en Toro reflejan el “esfuerzo y sacrificio” de los vecinos que, salvo excepciones, han acatado las normas y las restricciones impuestas por la Junta, así como las medidas extraordinarias aprobadas por el Ayuntamiento, tales como el cierre de instalaciones municipales, recintos deportivos o la limitación de horarios y aforos en determinados servicios.

No obstante, el alcalde remarcó que ante el paso de Toro a la “nueva normalidad”, tras registrarse tan solo un positivo en la última semana y una incidencia de 23 casos por cada 100.000 habitantes en 14 días, “no nos podemos confiar”.

Por este motivo, animó a los vecinos a seguir cumpliendo las restricciones establecidas para frenar la propagación del COVID y destacó la necesidad de respetar las limitaciones impuestas por la Junta, aunque también será necesario esperar a conocer si, a partir del 9 de mayo, se prorroga o no el Estado de Alarma.

Por este motivo, Del Bien reiteró el llamamiento a la “responsabilidad” y a que todos los toresanos citados acudan a vacunarse porque, en su opinión, la inmunización mayoritaria es la solución para poner fin a la pandemia.

De otro lado, reconoció que, a lo largo de las últimas semanas, los toresanos han realizado un “importante ejercicio de responsabilidad”, aunque también ha percibido un “cambio de actitud” que se reflejan en las cifras sobre contagios y que han permitido que la ciudad haya recuperado en parte su vida social , así como la actividad del comercio y la hostelería, al margen de retomar la cultura o el deporte en todos los recintos salvo en el pabellón.