La positiva evolución de la pandemia permitirá flexibilizar algunas de las restricciones impuestas por el Ayuntamiento de Toro para limitar el contacto social y doblegar la curva de la tercera ola, en la que la ciudad ha sido una de las más castigadas de la provincia. El notable descenso de casos de COVID han motivado que el Ayuntamiento haya decidido restablecer la celebración del mercadillo semanal que se celebra en el entorno del mercado de abastos, actividad suspendida durante dos semanas por el importante repunte de casos positivos registrado en la ciudad. Sin embargo, se mantendrán las mismas restricciones que se aplicaron en los meses previos a su suspensión temporal.

Así, se aplicará un control sobre el flujo de clientes, que en el interior del circuito conformado por los puntos de venta ambulante se limitará a 150 personas. Además, el acceso al mercadillo se realizará por la calle Las Bolas y, una vez recorridos los puestos, los clientes deberán abandonar el circuito por la calle Monjas de San Juan. Del mismo modo, los toresanos deberán respetar en todo momento la distancia de seguridad, además de utilizar mascarilla y gel hidroalcohólico. La decisión de restablecer el mercadillo ha sido adoptada tras valorar que se trata de una “actividad decisiva” para la economía de los vendedores que instalan puntos de venta, así como de los comerciantes del mercado de abastos de Toro. No obstante, el Ayuntamiento ha solicitado a los toresanos “máxima prudencia y responsabilidad” si acuden al mercadillo que, cada sábado, se celebra en el entorno del mercado de abastos de la ciudad. Otra de las medidas que el Ayuntamiento ha decidido flexibilizar afecta al horario de cierre del polideportivo municipal y que, tras suspenderse el toque de queda a las 20.00 horas, podrá ser utilizado hasta las 21.30 horas. No obstante, el Ayuntamiento ha recordado que el polideportivo tan solo se podrá utilizar para la práctica deportiva individual o por pareja.

Reducción de casos de COVID y notable descenso de la incidencia

Tras semanas muy duras en las que Toro ha sufrido de cerca las consecuencias de la tercera ola con un importante repunte de contagios, la realización masiva de pruebas PCR y el confinamiento de los infectados para controlar la propagación del virus han dado sus frutos y la ciudad está empezando a recuperar el pulso y la vida en sus calles. De hecho, según los últimos datos oficiales divulgados ayer por la Consejería de Sanidad de la Junta, la zona básica de salud acumula 102 casos positivos, cuando el 1 de febrero sumaba 182 más, el pico más alto de la tercera ola. Desde entonces, la cifra de enfermos se ha reducido progresivamente, por lo que es preciso seguir respetando las normas sanitarias para evitar otro repunte. Mejores cifras reporta la incidencia de casos diagnosticados por cada 100.000 habitantes en los últimos siete días que se ha rebajado hasta 46, mientras que la relativa a las dos últimas semanas es de 138. En este sentido, hay que recordar que el 1 de febrero, la incidencia en Toro a 14 días rebasó los 1.431 casos y la referente a siete días superó los 634. La evolución positiva de la pandemia también se aprecia en los nuevos casos detectados en la última semana y que ayer se rebajaron a cuatro.