El Ayuntamiento de Toro ha iniciado las obras de reparación del paso subterráneo adecuado en 2014 en el entorno del puente de piedra de Toro para salvar la vía férrea y mejorar la seguridad en un paraje en el que, en los últimos años, se han registrado siniestros con víctimas mortales. La concejala de Obras, Ruth Martín, destacó que el objetivo de las obras que se están ejecutando es “arreglar el desaguisado” de un proyecto ejecutado hace ahora seis años por el anterior equipo de Gobierno, cuando fue acondicionado un acceso subterráneo que conecta Toro con el puente de piedra, pero sin tener en cuenta la necesidad de dar continuidad a una tubería de desagüe de aguas pluviales para evitar que se anegara en época de lluvias.

En este sentido, Martín precisó que la citada tubería que canaliza el agua de lluvia procedente de la Cuesta fue “cortada” para adecuar las escaleras y el paso subterráneo ideado para “salvar” la vía férrea y evitar incidentes. Al carecer de continuidad la tubería de desagüe, según la edil de Obras, las aguas pluviales se desbordaban por un lateral de las escaleras del acceso subterráneo, ocasionando el desgaste de los peldaños.

Para subsanar las deficiencias detectadas en las obras ejecutadas, el Ayuntamiento adecuará un nuevo pozo de registro que permitirá “llegar a una cota inferior de la tubería”, con el objetivo de que discurra por debajo de las escaleras del paso y facilitar la evacuación de las aguas pluviales en el paraje en el que se ubican los locales denominados “chiringuitos” del río. Además, Martín subrayó que hace seis años fue ejecutado el paso subterráneo sin valorar que había que canalizar las aguas pluviales para evitar los daños que, “por la presión con la que bajaban” han provocado en los peldaños del acceso.

MEJORA DE LA SEGURIDAD DEL PARAJE Y DE LA COMUNICACIÓN CON LA CIUDAD

Aunque en el año 2014 el Ayuntamiento barajó distintas opciones para mejorar la seguridad en el entorno del puente de piedra, finalmente descartó la posibilidad de construir una pasarela y optó por la adecuación de un paso subterráneo para minimizar el impacto visual en un paraje de gran valor natural y ambiental. Con la solución adoptada se pretendía garantizar la seguridad de los vecinos, ya que aunque hace más de tres décadas fue instalado un vallado para evitar que atravesaran la vía del tren, algunos desafiaban el peligro que entrañaba no respetar la prohibición.

Además de reforzar la seguridad de los vecinos que se desplazan al entorno del puente de piedra para pasear o disfrutar de su tiempo de ocio, el acceso subterráneo también permitió mejorar la comunicación entre el casco urbano y el río Duero y, sobre todo, dar respuesta a una antigua reivindicación de la ciudad.

Al margen de subsanar las deficiencias detectadas en la ejecución de las obras de adecuación del paso subterráneo, el Ayuntamiento también tiene previsto adecuar una nueva canalización en la cuneta del camino que conduce al puente de piedra de Toro, con el objetivo de evitar que las aguas de lluvia sigan provocando daños en uno de los laterales de la vía en el que se ha detectado una notable erosión. De esta manera, la instalación de una nueva canalización permitirá reconducir las aguas pluviales procedentes de la Cuesta Cavila y frenar los daños que estaban provocando en el camino.