Los vecinos del barrio Antona García de Toro disfrutaban ayer de los mejores placeres que ofrece el otoño con una fiesta de la matanza y una fiesta de la castaña organizadas por la asociación de vecinos pensando, principalmente, en los más pequeños del barrio, para que aprendieran de esta forma algunas de las tradiciones propias de esta época del año que formaban parte de la vida de sus antepasados.

Así, durante la fiesta de la matanza, los niños aprendieron a elaborar chorizos e incluso se animaron a preparar las chichas con sus propias manos y a rellenar la tripa. Para esta actividad, la asociación de vecinos de Antona García contó con la inestimable colaboración de la carnicería Fancho, un negocio de la zona. Los niños se lo pasaron en grande "pringando" sus manitas y aprendieron de dónde vienen los ricos chorizos que normalmente ya ven preparados en el mostrador de la carnicería o en la cocina de casa.

Por otro lado, también se asaron al fuego las típicas castañas para que los niños degustaran este saludable fruto seco propio de los meses otoñales. Para esta parte de la fiesta se contó con la colaboración del bar Blanco y Negro, y de Quico, que se encargó del asado en todo momento.

Cerca de 40 niños participaron en ambas actividades, disfrutando de un domingo de diciembre muy diferente.

Paralelamente, los adultos de la asociación fueron preparando un cocido, otro plato típico de los meses de frío, del que dieron buena cuenta un centenar de comensales para finalizar la mañana.