"Hay que reparar los caminos rurales si queremos potenciar el enoturismo". Esta es la opinión del bodeguero Antony Terryn, fundador de la bodega Dominio del Bendito, quien ha reclamado públicamente la mejora de los caminos rurales de Bardales y La Jara, en los que se conservan antiguos viñedos de la Denominación de Origen Toro y cuya visita ha sido incluida dentro de una ruta de enoturismo. En concreto, Terryn ha criticado la situación de una de las vías agrícolas de Bardales en el que ha sido "arrancada" una señal que prohibía el tránsito de vehículos con una carga superior a los 12.000 kilos y superar la velocidad de 40 kilómetros.

Tras la desaparición de esta señal, Terryn ha elevado una queja a la Policía Local para que restituya la señalización en este camino rural que, como matizó, por el continuo tránsito de vehículos pesados "está destrozado", lo que dificulta el acceso de los turistas que quieren contemplar de cerca los antiguos viñedos que se conservan en la Denominación de Origen Toro. Además, Terryn ha planteado al Consejo Regulador que reclame la reparación de los caminos rurales del término municipal que sirven de acceso a los viñedos porque, su deterioro, "afecta al enoturismo". Por otra parte, el bodeguero destacó que los turistas que se desplazan a otras zonas productoras de vino de España que no conservan tanto patrimonio vitivinícola como Toro, no tienen que transitar por caminos rurales "destrozados", deterioro que en el caso de Bardales y La Jara, tiene su origen en el continuo tránsito de vehículos pesados que transportan material para las obras de adecuación de la nueva línea férrea del tren de alta velocidad. A los daños ocasionados sobre la superficie, hay que sumar, según Terryn, el "polvo que levantan" y que también perjudica a los antiguos viñedos que se conservan en el paraje. En este punto, como reconoció, "a los extranjeros les llama la atención la pésima situación de los caminos y, sobre todo, que nadie haga nada", para favorecer el tránsito de personas que se desplazan a Toro para conocer los entresijos de su cultura vinícola, sus viñedos y sus vinos. Por último, el bodeguero destacó que, de no remediarse esta situación, los turistas atraídos por la riqueza enológica de Toro "dejarán de venir y esto perjudica a la economía y a la imagen de la Denominación de Origen".

El bodeguero francés que hace años decidió instalarse en Toro para elaborar vino en la bodega Dominio del Bendito ha denunciado en otras ocasiones la actividad de una planta extractora de áridos que también perjudica a los antiguos viñedos que se conservan en este paraje y que, a su juicio, también forman parte del patrimonio de Toro.