El delegado Territorial de la Junta, Alberto Castro, dijo ayer mostrarse «sorprendido» por las declaraciones realizadas recientemente por responsables de la Federación de Caza achacando, al tratamiento seguido por la Junta de Castilla y León para los topillos, como la causa de las liebres muertas en Toro.

«Los análisis indican que la mortandad de las liebres no está relacionada con la clorofacinona. La Junta está dando los productos químicos autorizados. Nosotros consideramos que los agricultores son responsables y están utilizando correctamente las sustancias utilizadas contra la plaga de topillos» expresó.

Las declaraciones del delegado territorial salen al paso de lo dicho por el presidente de la Delegación de Caza de Zamora, José Antonio Prada, que el domingo pasado adelantó el resultado de los análisis que se han efectuado a los restos de las cuatro liebres recogidos en el término municipal de Toro el pasado mes de noviembre.

La prueba analítica relacionaba, según Prada, la muerte de estos ejemplares por intoxicación por ingesta de las clorofacinonas, un producto anticoagulante que se ha utilizado durante meses en la lucha contra la plaga de topillos en forma de pastillas o enmascarado entre granos de cereal. El mismo Prada argumentaba que el veneno lo ha facilitado la Junta a los agricultores para que lo administraran, pero sin ningún control técnico, con lo cual «habrá muchos granos y pastillas al aire libre, lo que constituye una barbaridad y una salvajada».

Los responsables del Servicio Pericial Toxicológico del Area de Toxicología de la Universidad de Murcia, «confirmada la presencia de clorofacinona en las liebres y teniendo en cuenta la antigüedad de los cadáveres y su estado», indican que «hace suponer que se trata de una intoxicación aguda compatible con la ingesta de los cebos utilizados para la erradicación de topillos». Vistos los resultados, concluyen que «estamos en condiciones óptimas de diagnosticar intoxicación por clorofacinona en liebres».

El Servicio Pericial Toxicológico recibió «cuatro muestras consistentes en esqueletos momificados de liebre, así como los cebos utilizados para la erradicación de topillos».

Hoy está prevista una reunión en Zamora de responsables de la Federación provincial del Caza y del coto cinegético toresano con el presidente de la Federación regional, Luis Ciria.

En el encuentro se analizarán los problemas habidos en el acotado, las causas que han provocado la mortandad de liebres teniendo en cuenta los resultados del informe toxicológico remitido por la Facultad de Murcia y las posibles acciones a seguir. Entre las actuaciones que se barajan está la presentación de una querella criminal contra la Consejería de Agricultura de la Junta de Castilla y León, dirigida por Silvia Clemente, o la reclamación de indemnizaciones y compensaciones para paliar los daños sufridos.