La Opinión de Zamora

CRIMEN DE MANZANARES

Operación Mancanti: el asesino que se desahogaba en voz alta en un coche con micros de la UCO

VANESA LOZANO | LUIS RENDUELES

Jesús María González Borrajo y Juan Miguel Isla, dos empresarios desaparecidos en Manzanares (Ciudad Real), fueron brutalmente asesinados, en 2019 y 2022, por la misma persona, según la fiscalía: un hombre que era su amigo, Antonio Caba. Y ese hombre, que gozaba de la confianza de ambos, los mató y arrojó sus cadáveres a dos pozos para apropiarse de su dinero, aprovechando la circunstancia de que estaba ayudándolos con la venta de dos coches y de una finca, respectivamente, de acuerdo con las conclusiones del Ministerio Público.

En enero de 2023, el canal de investigación y sucesos de Prensa Ibérica había destapado la investigación de la operación Mancanti (Desaparecido, en italiano). Desde entonces, Antonio Caba se sabía investigado. Lo que no sabía era que la Guardia Civil había colocado en su coche un micrófono ambiental que permitía a los agentes de la UCO oír sus conversaciones y pensamientos en voz alta mientras conducía.

Caba tomaba muchas precauciones y no hablaba casi por teléfono móvil, pero cuando se quedaba solo, al volante de su coche, pensaba en voz alta. Esos "soliloquios", como los define la Guardia Civil en el sumario del caso, sirvieron para encontrar el cadáver del empresario Juan Miguel Isla, tirado en un pozo de una finca de Valdepeñas. Y para detener a Caba y a su amigo, Gaspar Rivera, por el crimen. Ambos están en prisión.

Los investigadores siguieron, grabaron y fotografiaron los pasos de Caba y de su compinche, hasta conseguir las pruebas necesarias para arrestarlos y lograr que uno de ellos, Gaspar, confesara que su amigo había matado al empresario y luego le había pedido ayuda para trasladar su cadáver hasta un pozo y deshacerse del coche de la víctima.

Los pensamientos de un asesino

Escuchar lo que el sospechoso de un crimen dice cuando está solo, cuando piensa en voz alta es casi una fantasía, el sueño de cualquier investigador. Los agentes de la UCO de la Guardia Civil lo consiguieron con Antonio Caba. Los guardias civiles los llaman "canarios" (micrófonos) porque a veces consiguen que los investigados "canten". A Caba, le colocaron uno en el coche que solía usar, un BMW X5.

Las grabaciones de sus soliloquios y desahogos mientras conducía su vehículo, incluidas en el sumario del caso, son una muestra inédita de los pensamientos de un asesino cuando sabe que una unidad de élite de la Guardia Civil está detrás de sus pasos. A veces Caba se indigna, a veces bromea con el paradero de los dos hombres a los que él está acusado de haber asesinado y tirado a sendos pozos, de donde meses después se recuperarían sus cadáveres.

En aquellos días de enero de 2023, sus últimas semanas en libertad, Caba llegaba a insultar al desaparecido y a su familia. Así, en uno de los audios se le escucha hablar con un amigo. Le dice: "Pues que lo busquen y ya está… A este que no saben dónde está, yo pensaba que lo conocía, porque yo ni sabía que se había 'casao' con una panchita…".

Critica también el retrato que los medios de comunicación hacen de él: "Pues es muy facha, dicen, muy facha… Y dicen, es que vendía armas. Pues claro que vendía armas, tenía una armería, hijos de puta, ¿cómo no voy a vender armas?". Su cómplice Gaspar lee parte del reportaje de Prensa Ibérica: "Se dedica a casas, coches, armas… el conseguidor".

Dos pozos, dos cadáveres… y un asesino

A Antonio Caba le conocía medio Manzanares. De puertas afuera era un hombre sociable que hasta "hacía migas" con algunos agentes de la Guardia Civil, pero de puertas adentro solo era un corredor de fincas acuciado por deudas y embargos.

Según el escrito del fiscal, el primero de los empresarios, Jesús González, de 54 años y que estuvo desaparecido durante cuatro años, fue asesinado el 19 de junio de 2019, tras citarse con Antonio Caba en una nave de Manzanares. El empresario quería vender un coche, un Mercedes de su propiedad, y Caba le aseguró que tenía un amigo dispuesto a comprarlo. Aquella tarde, Caba debía entregar al empresario 14.000 euros en efectivo de la venta de ese vehículo.

"Fue en ese instante cuando el acusado, Antonio Caba, que tenía problemas económicos por entonces, acabó con la vida de Jesús María González de forma no determinada aún, en todo caso violenta, logrando hacer suyo el dinero de la venta del Mercedes", concluye el fiscal en su escrito.

Dos años y medio después de ese primer crimen, Caba y su compinche, Gaspar, "acordaron nuevamente ejecutar unos hechos similares", defiende el fiscal en su escrito. La víctima fue otro empresario de la zona, Juan Miguel Isla, de 58 años y padre de dos hijos.

Según la documentación del caso, Isla había vendido a dos hermanos empresarios una finca de su propiedad llamada 'Monte Milla', ubicada en Manzanares, por 1.350.000 euros. Lo hizo con la ayuda de Antonio Caba. El empresario había pactado cobrar esa cantidad mediante dos transferencias y cuatro entregas de dinero en efectivo, de 50.000 euros cada una. El día que fue asesinado, Isla cobró el último pago. Viajó con Caba hasta La Solana la mañana del 22 de julio, una cámara de tráfico captó una imagen de ambos cuando volvían a Manzanares a bordo del BMW de Caba. Es la última vez que se ve con vida al empresario, cuyo teléfono móvil deja de dar señal a las 12:14 horas.

El presunto asesino lleva en coche a su víctima, el día del crimen, en una imagen del sumario del caso.

El presunto asesino lleva en coche a su víctima, el día del crimen, en una imagen del sumario del caso.

Una hora y media después, a las 13:48, una cámara de seguridad graba el Renault Clio de Isla en la carretera de Manzanares con dirección Membrilla, pero quien lo conduce es uno de los detenidos, Gaspar. El hombre para en la estación de servicio 'Virgen del Espino', en Membrilla.

Otra cámara lo graba allí mientras echa gasolina y compra una Pepsi y un Bollycao, como muestra la imagen del sumario que acompaña este reportaje. Luego, sigue su camino hasta un descampado de Albacete, donde los investigadores recuperaron finalmente el vehículo y coge un autobús y un taxi para regresar a casa. Según su confesión, Caba le dio 500 euros a cambio de que ocultara el coche y tirara la llave.

Gaspar Rivera fue grabado en una estación de servicio mientras llevaba el coche de la víctima hasta Albacete.

Gaspar Rivera fue grabado en una estación de servicio mientras llevaba el coche de la víctima hasta Albacete.

Fue el hallazgo de ese coche, el 27 de enero de 2023, en un descampado de Albacete, lo que hizo que Caba y Rivera se pusieran nerviosos y cometieran errores que acabaron delatándolos. El día que la Guardia Civil encuentra el coche de Isla, Rivera, inquieto, llama por teléfono a Caba y le dice: "Tengo que hablar contigo". Ambos acuerdan verse en el garaje de Caba esa misma tarde. Los agentes consiguieron grabar parte de su conversación:

Crimen Manzanares
GASPAR RIVERA

"Me han visto"

Crimen Manzanares
ANTONIO CABA

"Hay que estar atentos a… por si... Algo traman… aunque no te hayan visto"

Desde entonces, Antonio Caba se sabía en el ojo del huracán. Amante de las armas, tomó muchas precauciones. No hablaba casi por su teléfono móvil e incluso lo dejaba en casa o en otro pueblo cuando no quería dejar huellas de los lugares a los que iba, como revela el sumario.

"Es pa meterle una paliza y matarlo"

Pasan los días y la presión no baja. Los dos sospechosos van de nuevo en el coche con el canario incorporado. El micrófono de ambiente distingue sus conversaciones: "El problema es que el hijoputa este no aparezca… Bueno, ya se cansarán. Le harán aniversarios", comenta Caba. Su cómplice, Gaspar, responde: "que se vayan yendo pa Sudamérica". Los dos, acusados ahora de tirar a un pozo el cadáver de Isla, especulaban entonces con que estuviera en Sudamérica, con un millón de euros procedente de la venta del terreno o con "una cebollona", una mujer latina con la que "se habrá ido a tomar por el culo".

El 2 de marzo de 2023, una empleada de una inmobiliaria llama a Caba para explicarle que la Guardia Civil anda preguntando por una finca que le compraron al empresario desaparecido. En un pozo de esa finca está el cadáver del empresario, pero eso aún solo lo saben ellos dos. Tras una llamada de Gaspar, Caba conduce su coche y no puede contenerse, sabe que la llamada de su amigo les pone en el punto de mira de la Guardia Civil.

Crimen Manzanares

"Ya nos hemos... Porque eres tonto, eres tonto, llama de... ¡Que tengo el teléfono intervenido, muchacho!. Pero, ¿tú estás bien de la cabeza, ¿tú estás bien de la cabeza? Te acabas de echar el delito encima, ¿eres tonto o te falta un agua?... Eres muy tonto, tío, muy tonto, lo que has hecho no tiene nombre, eres tonto y medio, pero si yo lo sabía... Ahora ya, prepárate… pegarte un tiro... Coge el puto coche y acércate, coño, que eres más tonto, a ver qué es lo que pasa. Eres el tonto del pueblo, eres más tonto que un botijo... Ahora ya sí que no te los vas a quitar de encima, ahora ya, ahora es cuando ya, ya me da todo igual, que ya, después de lo que has hecho ahora mismo...".

Al día siguiente, el 3 de marzo, Caba y Gaspar se acercan hasta la finca donde han tirado el cadáver de Juan Miguel Isla. La Guardia Civil les está vigilando, aunque no lo sepan. Caba habla con un amigo y trata de aparentar normalidad: "Ay Dios mío, qué pena de vida… Habrá que ir tirando. Y si nos meten en la cárcel pues que nos den de comer, ¿no te parece?".

Cinco días después, el 8 de marzo, Caba y Gaspar están aún más nerviosos. No pueden ir a la finca a mover el cadáver de su segunda víctima. No quieren que la Guardia Civil lo encuentre. Deciden volver al lugar del crimen, pero sin llevar sus teléfonos para no dejar huella. Los dos van en el coche de Caba para comprobar si hay guardias civiles inspeccionando la finca. Caba asegura que ha visto "algo negro" en la finca. Lleva a Gaspar a su casa. Antes, paran a echar gasolina. Se oye comentar al jubilado, pesimista: "Esto está a punto de caramelo ya".

Caba se queda solo y sigue conduciendo. Habla consigo mismo, en voz alta. El micrófono instalado en su coche lo graba: "Bueno, Antonio. Hasta aquí hemos llegado, amigo mío. Hasta aquí hemos llegado".

El 14 de marzo, la Guardia Civil inspecciona la finca. Encuentra en un pozo el cadáver de Juan Miguel Isla, el segundo desaparecido. Detiene a Antonio Caba y Gaspar Rivera. Este último confiesa su participación en ocultar el cuerpo. En julio, conducirá a los investigadores a otra finca, otro pozo, donde dejaron, en 2019, partes del cuerpo de Jesús González, el otro desaparecido de Manzanares.


UN REPORTAJE MULTIMEDIA DE PRENSA IBÉRICA

Investigación y autoría: Vanesa Lozano y Luis Rendueles (Vertical de Sucesos de Prensa Ibérica)

Diseño y coordinación: Nekane Chamorro.

Dirección: Gemma Robles.

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