Un niño de tres años falleció ayer al ahogarse en la pisicina de una chalé privado en el municipio de Altea. Al parecer, el pequeño se precipitó a la piscina tras un descuido de los padres, según apuntaron diversas fuentes cercanas al caso, que indicaron además que la familia, de origen francés, se encontraba de vacaciones en la localidad de la Marina Baixa.

Los hechos ocurrieron en la urbanización Sierra de Altea y, tras recibir la llamada de alerta, sobre las 15.35 horas, se desplazaron hasta el lugar tres ambulancias. Los sanitarios del servicio de emergencia DYA fueron los primeros en llegar, y minutos después se sumaron efectivos del Centro de Información y Coordinación de Urgencias (CICU) y un dispositivo del SAMU.

Al parecer, tras ver al niño en la piscina, los familiares trasladaron en brazos al pequeño hasta otro chalé en busca de auxilio hasta el momento en que llegaron los servicios sanitarios, según indicaron las mismas fuentes. Los servicios de emergencia intentaron reanimar al niño pero finalmente no pudieron hacer nada por salvarle la vida. Hasta el lugar también se desplazaron efectivos de la Guardia Civil y un dispositivo de la Policía Local, según confirmaron fuentes de la Concejalía de Seguridad Ciudadana de Altea.

La muerte de un niño de tres años ayer en Altea eleva a 16 las personas fallecidas por ahogamientos en playas, lugares de interior y piscinas de la provincia de Alicante. La Marina Baixa es la comarca que registra el mayor número de muertes por ahogamiento este año, pues en total cinco bañistas perdieron la vida en Benidorm y otras tres personas fallecieron en las playas de La Vila Joiosa, l'Albir y la Cala de Finestrat.

La última muerte por ahogamiento se produjo el pasado 19 de julio en Elche, donde una mujer asiática de 56 años falleció cuando se bañaba en la pisicina de un chalé de la pedanía de Peña de las Águilas.