La Nit de l'Albà, una de las citas más destacadas de las fiestas de Elche y en la que la pólvora tiene un especial protagonismo, se ha saldado con 103 personas atendidas, de las que 23 resultaron heridas al prenderse de forma accidental la «Palmera de la Virgen» minutos antes de lo previsto.

Del total de personas heridas en este espectáculo pirotécnico, en el que numerosos cohetes configuran la silueta de una palmera en honor de la Virgen de la Asunción y que se lanzan desde la torre de la Basílica de Santa María, solo una permanece hospitalizada en la Unidad de Quemados del Hospital General de Alicante.

Se trata del responsable de la pirotecnia encargada este año del lanzamiento de la Palmera, Vicente Albarranch, de 56 años, que antes de ser trasladado al General de Alicante fue atendido en el Hospital de Elche, cuyo director médico, Francisco Agulló, apuntó ayer que el estado de salud de este hombre es muy grave, aunque clínicamente se encuentra estable y no se teme por su vida.

Según Agulló, el pirotécnico presenta quemaduras de distinto grado en casi el 60 por ciento de su cuerpo y, al parecer, precisará de intervención quirúrgica. Los médicos valoran la posibilidad de trasladarlo desde Alicante a la Unidad de Quemados del Hospital La Fe de Valencia.

Los veintidós heridos restantes en el percance de la «Palmera de la Virgen», dos de ellos con pronóstico grave, fueron atendidos en centros sanitarios o de salud de Elche y dados de alta.

Según los primeros indicios, un cohete entró en la parte inferior del soporte de la instalación pirotécnica en el mismo momento en que se descubría la «Palmera de la Virgen» para su inmediato lanzamiento, lo que provocó que se encendieran antes de tiempo las decenas de elementos de artificio que la forman.