Agost (Alicante).- El Tribunal Superior de Justicia de Valencia señaló ayer que el titular del Juzgado 2 de Novelda mantiene el secreto de las actuaciones por la muerte de una joven cuyo cadáver apareció en una montaña de Agost y que de las pruebas practicadas hasta el momento «no se desprende la comisión de ninguna acción delictiva». Fuentes del tribunal han resaltado que «la causa sigue su trámite habitual y la investigación prosigue a la espera de que el instructor reciba el informe definitivo que determine la causa exacta de la muerte». Mientras se espera al resultado de la autopsia, todo apunta a que murió de frío en la cima. Los que la conocían no se explican los motivos que empujaron a una joven extrovertida y sin aparentes problemas a elegir una muerte de ese tipo. Ayer fue enterrada.

María Dolores Yeste, de 22 años, fue hallada muerta en la cima de una montaña agostense cercana a la sierra del Maigmó, después de que su familia denunciara su desaparición en Navidad. Hasta el momento de su localización los agentes de salvamento y voluntarios fueron hallando objetos y ropas de la joven según avanzaban y ascendían por la mencionada sierra.

En el momento de su hallazgo, del que fue testigo un joven que practicaba parapente, la joven fallecida estaba desnuda y en posición de «estar durmiendo», según el testimonio aportado por éste a la investigación del suceso.

Hasta el Instituto de Medicina Legal de Alicante, lugar donde se practicó la autopsia al cadáver, se desplazaron en la mañana de ayer familiares de la joven, así como el actual compañero sentimental de ésta, amigos y el propio alcalde del municipio. Este rehusó facilitar cualquier información relacionada con la prueba forense pues, según señaló, «el caso está bajo secreto de sumario», que fue decretado por un Juzgado de Novelda (Alicante).

El alcalde de Agost apuntó a que al parecer no hubo violencia física y que familiares de la fallecida habían comentado que en la habitación de la joven había una Biblia con pasajes subrayados. «El pueblo está muy consternado. María Dolores era una persona muy alegre y extrovertida y nadie se explica cómo ha podido ocurrir una cosa como esta», manifestó. Por su parte, la prima de la fallecida, Pilar Escudero, aseguró que «si hubiera habido algo extraño» la familia o el novio de la joven lo hubieran notado. Escudero aseguró que su prima «era una chica muy inteligente, alegre y muy normal».

Uno de los extremos que intentan aclarar las fuerzas de seguridad es cómo llegó la joven a lo alto de la roca, elevada a más de 1.000 metros, sin su ropa -un pijama y las prendas interiores- que las batidas de reconocimiento habían encontrado ya abandonadas antes de hallar el cadáver de su dueña. El primer edil de Agost remarcó que este risco es una zona «imposible de peinar» y, de hecho, fue un joven que practicaba parapente el que avistó desde el cielo el cuerpo.