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Si alguien repite estas tres frases, fíjate en lo que hace después

No son señales de alarma automáticas, pero su repetición puede ofrecer pistas sobre la responsabilidad, la flexibilidad y las relaciones

Fernando Pena, psicólogo y presidente de AEPSIS - Asociación Española de Psicología Sanitaria

Fernando Pena, psicólogo y presidente de AEPSIS - Asociación Española de Psicología Sanitaria / Cedida

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Zamora

Hay frases que se escuchan todos los días y que, aisladas, pueden no significar demasiado. Sin embargo, cuando se repiten una y otra vez o se utilizan para justificar determinadas conductas, pueden ofrecer pistas sobre la forma en que una persona entiende la responsabilidad, los límites y sus relaciones con los demás.

Rincón de la Psicología analiza tres expresiones habituales y subraya que ninguna de ellas basta por sí sola para decidir cómo es una persona. La clave, según explica, está en observar qué conducta hay detrás de las palabras y qué ocurre cuando alguien señala sus consecuencias.

Estas son las tres frases en las que pone el foco.

"Yo soy muy sincero"

La sinceridad es una cualidad valiosa, pero puede convertirse en un problema cuando se utiliza como argumento para decir cualquier cosa de cualquier manera. En ese caso, la expresión "yo es que soy muy sincero" puede servir para anticipar comentarios hirientes o justificar la impertinencia.

Según apuntan las expertas de Rincón de la Psicología, no es lo mismo decir la verdad que decirla sin tener en cuenta cómo o cuándo hacerlo. La cuestión está en observar qué hace la persona cuando sus palabras dañan a alguien: si escucha, acepta que ha podido ser hiriente, se disculpa e intenta reparar el daño o, por el contrario, se limita a decir que los demás no soportan la verdad.

La comunicación asertiva, señala, consiste en expresar lo que se piensa, se necesita o se siente sin olvidar que la otra persona también tiene emociones y límites.

"Es que yo soy así"

Esta frase puede parecer una simple descripción de la personalidad, pero también puede utilizarse para cerrar la puerta a cualquier posibilidad de cambio. Todos tenemos rasgos relativamente estables, pero una tendencia no implica que una persona esté condenada a comportarse siempre de la misma manera.

En el Rincón de la Psicología explican que, cuando alguien recurre al "es que yo soy así" después de gritar, incumplir promesas, mostrarse controlador o tratar mal a otra persona, la frase puede convertirse en una forma de evitar responsabilidades.

La diferencia está en el uso que se haga de ella: no es lo mismo reconocer una tendencia y tratar de modificarla que responder "yo soy así, si te molesta es tu problema". La personalidad puede explicar algunas tendencias, pero no tiene por qué dictar todas las reacciones.

"Todo el mundo me decepciona"

La tercera frase analizada es una generalización sobre las relaciones. Cuando alguien afirma que todo el mundo le decepciona, puede resultar útil observar qué expectativas tiene, qué comportamientos considera decepcionantes y qué papel cree que desempeña en esos vínculos.

Por supuesto, una persona puede haber vivido experiencias repetidas de traición, abandono o decepción. Pero, cuando el mismo patrón aparece prácticamente en todas sus relaciones, 'El Rincón de la Psicología' plantea otra pregunta: "¿Qué patrón se repite en tus relaciones?".

Las expectativas, la forma de comunicarse, la elección de las personas con las que se establecen vínculos, los límites y la manera de interpretar lo que ocurre pueden influir en las relaciones. Por eso, una persona que parte de la idea de que nadie es digno de confianza puede mantenerse distante, poner a prueba continuamente a los demás o interpretar los errores como pruebas de deslealtad.

La conclusión es que estas tres frases no son señales de alarma automáticas. Lo importante no es una expresión aislada, sino los patrones de comportamiento que se repiten después. Una persona puede equivocarse o reaccionar mal, pero la diferencia aparece en su capacidad para escuchar, asumir su responsabilidad, reparar el daño y modificar su conducta.

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