Biología
Vibrio vulnificus: qué riesgo tiene la ‘bacteria carnívora’ y cuándo puede ser realmente peligrosa
La mayoría de las infecciones son leves, pero puede causar complicaciones graves en personas susceptibles

Vibrio vulnificus: qué riesgo tiene la ‘bacteria carnívora’ y cuándo puede ser realmente peligrosa. / Instituto de Salud Carlos III
Vibrio vulnificus es una bacteria que vive de forma natural en aguas saladas y salobres y que puede llegar al organismo a través de una herida o mediante el consumo de marisco crudo o poco cocinado. Science Media Centre España ha recogido las reacciones de varios expertos que explican en qué situaciones puede provocar infecciones graves y qué personas presentan un mayor riesgo.
Los microbiólogos consultados coinciden en que la mayoría de las infecciones son leves o incluso pasan desapercibidas. Sin embargo, en personas susceptibles la bacteria puede provocar complicaciones graves, entre ellas infecciones profundas de los tejidos, sepsis e incluso amputaciones.
Cómo puede entrar en el organismo
Juan Vicente Mulet Bayona, microbiólogo clínico y facultativo especialista del Consorcio Hospital General Universitario de Valencia, señala que Vibrio vulnificus puede adquirirse mediante una herida en la piel que entra en contacto con agua contaminada o por la ingesta de marisco poco cocinado contaminado.
Enrique Monte, catedrático de Microbiología en el Instituto de Investigación en Agrobiotecnología de la Universidad de Salamanca, apunta también a estas dos vías. La bacteria puede penetrar a través de heridas y producir septicemia después de ingerir marisco crudo, especialmente ostras.
Carmen Amaro, profesora de la Universidad de Valencia e investigadora en el Institut Universitario de Biotecnologia i Biomedicina, indica que los moluscos marinos de concha, como ostras o berberechos, pueden filtrar y concentrar la bacteria y actuar como reservorio.
Quién tiene mayor riesgo
En personas sanas, la infección suele ser leve, autolimitada o incluso pasar desapercibida. El riesgo aumenta cuando existen enfermedades o tratamientos que afectan a la respuesta inmunitaria.
Entre los grupos señalados por Amaro están las personas con diabetes, enfermedades hepáticas como hepatitis, cirrosis o cáncer hepático, alteraciones del metabolismo del hierro como la hemocromatosis y enfermedades o tratamientos que afectan al sistema inmunitario, como el SIDA o los tratamientos inmunosupresores. La edad muy avanzada también aumenta el riesgo de sufrir infecciones graves.
Por ello, la especialista recomienda no bañarse en el mar, estuarios o aguas salobres con heridas abiertas, especialmente durante periodos de temperaturas elevadas y cuando se pertenece a alguno de estos grupos de riesgo.
Qué heridas pueden aumentar el riesgo
No solo se trata de grandes heridas. Entre las situaciones que deben evitar el contacto con agua de mar están las heridas quirúrgicas recientes, las úlceras, los cortes profundos, las lesiones que no han cicatrizado correctamente y los tatuajes recién hechos.
Si se produce el contacto con el agua o una persona se hace una herida mientras se está bañando, Amaro recomienda limpiar la zona con agua limpia y jabón, utilizar algún desinfectante y vigilar su evolución.
Hay determinadas señales que requieren acudir rápidamente a urgencias: dolor intenso o que progresa con rapidez, enrojecimiento, hinchazón, ampollas con sangre, cambios en la coloración de la piel, fiebre, escalofríos o mal estado general.
La infección puede evolucionar rápidamente
En las formas graves de infección de una herida, la bacteria puede extenderse hacia zonas más profundas mientras se produce destrucción del tejido. Si no se trata a tiempo, puede ser necesaria una intervención quirúrgica e incluso una amputación.
También puede llegar a la sangre y provocar una sepsis secundaria. En el caso de la infección producida por la ingestión de moluscos crudos o poco cocinados, la bacteria puede atravesar la barrera intestinal y provocar una sepsis primaria.
Fiebre, escalofríos, vómitos, diarrea, mareo, confusión, debilidad intensa o cualquier signo de afectación general son señales para acudir a urgencias después de consumir este tipo de alimentos.
El cambio climático y las aguas más cálidas
Las bacterias del género Vibrio viven de forma natural en entornos acuáticos de agua salada, especialmente en climas templados. Mulet Bayona señala que la salinidad y la temperatura condicionan su crecimiento y apunta a que el calentamiento global y de las aguas costeras está aumentando la cantidad y las infecciones por estos microorganismos.
Amaro indica que Vibrio vulnificus tiene una temperatura óptima de crecimiento situada entre los 28 y los 37 ºC y que su distribución geográfica se está extendiendo hacia latitudes más altas como consecuencia del calentamiento global.
En el litoral mediterráneo español, la especialista no espera una presencia generalizada en todas las playas. Las condiciones más favorables se encontrarían en puntos concretos donde coincidan temperaturas elevadas, salinidad moderada o baja y disponibilidad de nutrientes, como desembocaduras, lagunas costeras, marjales, canales o zonas estuarinas.
La llamada ‘bacteria carnívora’
Vibrio vulnificus es conocida también como ‘bacteria marina comecarne’ o ‘bacteria carnívora’. El término hace referencia a los casos en los que provoca fascitis necrosante, una infección grave que destruye rápidamente la piel y los tejidos blandos.
Mulet Bayona precisa que ‘bacteria carnívora’ es un recurso periodístico, no científico, y que describe una complicación poco frecuente.
La cuestión, por tanto, no es generar alarma, sino identificar a las personas vulnerables y prestar atención a la evolución de una herida después del contacto con agua de mar.
Una infección poco frecuente, pero que puede ser grave
Carmen Amaro señala que las infecciones por Vibrio vulnificus son poco frecuentes en la población general. No obstante, cuando afectan a una persona vulnerable pueden evolucionar rápidamente y tener consecuencias graves.
La especialista indica que en España no existen datos oficiales suficientemente detallados para calcular con precisión la frecuencia de sepsis y amputaciones provocadas por esta bacteria. Como referencia, apunta a Estados Unidos, donde se notifican alrededor de 150-200 infecciones anuales, equivalentes a 0,06 casos por cada 100.000 habitantes al año.
Entre los casos notificados en Estados Unidos, alrededor de una de cada cinco personas con infección por Vibrio vulnificus fallece. La experta advierte de que algunos pacientes pueden necesitar cuidados intensivos, cirugía o incluso amputación.
Qué hacer ante una posible infección
Los especialistas subrayan la importancia de actuar rápidamente cuando aparecen síntomas compatibles, especialmente en personas pertenecientes a grupos de riesgo.
Si los síntomas progresan en pocas horas, Amaro considera especialmente importante acudir inmediatamente a urgencias e informar de una exposición reciente a agua de mar, agua salobre o consumo de moluscos marinos con concha crudos o insuficientemente cocinados.
Vibrio vulnificus es sensible a la mayoría de los antibióticos utilizados en clínica, por lo que el diagnóstico precoz y el tratamiento rápido son esenciales para la curación.
- Una agricultora de la comarca de Benavente, a la espera del Supremo por las ayudas de la PAC retenidas por su exmarido
- Los presuntos autores del incendio de Fermoselle que arrasó 10.000 hectáreas son tres excursionistas
- El cuartel zamorano de Monte la Reina 'a toda velocidad', con proyectos de 140 millones en marcha de los 195 previstos de inversión
- El rebaño de Tomás vuelve a casa
- Luis Posado, oncólogo zamorano: 'Cada vez hay más casos de cáncer de pulmón en mujeres jóvenes
- No pedimos comodidad, sino que nuestros hijos puedan estudiar': la lucha de una madre sayaguesa para asegurar el transporte escolar en la FP
- Paralizadas las obras de unión de dos viviendas iniciadas sin licencia en Benavente
- ¿Un souvenir de una emoción? Así es la curiosa tienda que llega a Zamora