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Falta de profesionales

Alerta del sector de la dependencia: "El sistema no está preparado para el impacto demográfico que se avecina"

La patronal avisa de que el déficit de profesionales ha puesto al sistema "al límite de su capacidad" y, si no se soluciona, no podrá garantizar la atención futura

Imagen de archivo de una residencia de mayores.

Imagen de archivo de una residencia de mayores. / EFE

Patricia Martín

Madrid

La patronal del sector dedicado a atender a las personas mayores, la Federación Empresarial de la Dependencia (FED), ha lanzado este lunes un "alerta máxima" con el fin de advertir a las autoridades de que el déficit "estructural" de profesionales provoca que el sistema ya esté, en estos momentos, "al límite de su capacidad operativa".

Y, de no corregirse de forma urgente, "se hará imposible garantizar la atención" del aluvión de personas que, en los próximos años, debido al aumento de la esperanza de vida, requerirán de servicios, tanto en sus casas como en las residencias. "El sistema ya está infradimensionado y no está preparado para el impacto demográfico que se avecina", sostiene el presidente de la FED, Ignacio Fernández-Cid.

El aviso no responde a una advertencia aislada del sector, sino que se sustenta en las cifras oficiales. Según el informe 'Estimación de necesidades de trabajadoras de cuidados de larga duración a 2030', elaborado por el Ministerio de Derechos Sociales, España necesitará entre 261.000 y 639.000 profesionales adicionales antes de 2030, en función del nivel de cobertura y del modelo de cuidados que se implante.

“No estamos ante una dificultad coyuntural, estamos ante un déficit estructural que pone al sistema de dependencia ante una emergencia nacional. Hoy faltan 160.000 profesionales y las proyecciones oficiales reconocen que harán falta cientos de miles más. El sistema está funcionando muy por encima de su capacidad real y eso tiene consecuencias directas sobre la atención y sobre los propios profesionales”, advierte el presidente de FED.

Una parte significativa de las familias tiene que sufragar de su bolsillo los cuidados ante las largas listas de espera y la cobertura pública insuficiente

El sistema atiende actualmente a más de 1,6 millones de personas, pero el número de solicitudes acumuladas supera ya los 2,2 millones. Además, las necesidades son mucho mayores, ya que una parte significativa de las familias tiene que sufragar de su bolsillo los cuidados necesarios de séniors y dependientes ante las largas listas de espera y la cobertura pública insuficiente, a través de servicios contratados de forma privada.

La atención domiciliaria

Las necesidades más acuciantes son en la atención domiciliaria, donde según la advertencia lanzada por la FED, "la demanda es exponencial y las dificultades para cubrir puestos son ya estructurales". De hecho, existen demandas que no se prestan ya directamente por la falta de profesionales disponibles. “Hay centros que no pueden cubrir turnos, servicios que reducen actividad y atenciones que no llegan a prestarse. Esto no es eficiencia, es una señal clara de agotamiento del sistema”, denuncia Fernández-Cid.

La dependencia no pierde profesionales: los expulsa

Ignacio Fernández-Cid

— Presidente de FED

A esto se suma las características precarias del empleo en el sector, donde ocho de cada 10 trabajadoras son mujeres; el 47% del empleo en atención domiciliaria es parcial; las trabajadoras cobran hasta un 35% menos por hora y el 73% está expuesta a riesgos físicos y mentales. “No se puede construir un sistema esencial sobre salarios bajos, parcialidad forzada y desgaste físico y emocional. La dependencia no pierde profesionales: los expulsa”, sentencia Fernández-Cid.

El motivo subyacente es que España invierte en torno al 0,9% del PIB en dependencia, frente a una media europea que lo dobla, cercana al 1,8%. Esta brecha de financiación limita la capacidad del sistema para mejorar las condiciones laborales, ampliar la cobertura y garantizar la sostenibilidad.

Medidas excepcionales

Y la situación es "especialmente grave" en el entorno rural, donde la falta de profesionales, las mayores distancias, la dispersión poblacional y la menor oferta de servicios agravan aún más las desigualdades de acceso a la atención. "En muchos territorios, la dependencia se sostiene gracias al esfuerzo de las familias, especialmente de las mujeres, que asumen cuidados ante la ausencia de alternativas", según la FED.

Ante ello, la patronal reclama "medidas excepcionales e inmediatas", entre ellas una planificación estatal obligatoria de profesionales con horizonte 2030–2040; un plan de choque en formación, homologación de títulos y contratación en origen; una mejora de las condiciones laborales y del reconocimiento social del cuidado y avanzar en la coordinación sociosanitaria.

“No actuar ahora tendrá un coste social inasumible. O reforzamos el sistema con financiación y profesionales, o asumiremos un fracaso colectivo en la atención a las personas más vulnerables”, concluye Fernández-Cid.

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