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Trucos de limpieza: así consiguen los profesionales que su casa esté impecable

Estos son los mejores consejos de limpieza, según Idealista

Trucos de limpieza: así consiguen los profesionales que su casa esté impecable.

Trucos de limpieza: así consiguen los profesionales que su casa esté impecable. / Pexels

Qué gusto da llegar a casa y verla reluciente. El problema es todo lo que has tenido que sudar para conseguirlo. ¿O no? Porque no, no hace falta pasarse la vida fregona en mano. Con estos trucos de limpieza fáciles, rápidos y nada farragosos, que dan en Idealista, tu casa puede estar limpia con mucho menos esfuerzo del que imaginas.

Empieza por organizarte (y ganar tiempo)

Primer consejo básico: divide los tiempos por estancias. Tanto rato para el dormitorio, tanto para el salón, otro para los baños… y así con todo. Si además estableces una ruta de limpieza y la conviertes en hábito, todo fluirá mejor. Para las tareas que no son diarias, ayuda mucho tener un pequeño plan: persianas, ventanas, muebles, suelos…

Regla de oro: de arriba a abajo

Este punto es sagrado. Siempre se limpia de arriba a abajo. Si friegas el suelo y luego quitas el polvo de los muebles, has perdido el tiempo. Literalmente.

No todo vale para todo

Cada superficie tiene sus necesidades. No utilices los mismos productos para todo: el vinagre blanco, por ejemplo, es un gran desinfectante, pero no le sentará nada bien a los muebles de madera. Y ojo, tampoco vale usar las mismas bayetas para todo.

Los útiles también se limpian

Sí, los útiles de limpieza también necesitan limpieza. Fregonas, cubos y bayetas deben lavarse después de cada uso si no quieres repartir la suciedad en lugar de eliminarla.

Un truco antes de ponerte manos a la obra

Los limpiadores antiestáticos son grandes aliados: retrasan la aparición del polvo en muebles de madera, vidrio o acero. Menos polvo, menos limpieza.

Los productos que sí funcionan

Si hablamos de eficacia, hay clásicos que no fallan:

  • Vinagre de limpieza: sirve para sanitarios y cocina, desinfecta y además es barato.
  • Lejía: también desinfecta.
  • Amoníaco: un desengrasante potente para la cocina.
  • Piedra blanca (a base de arcilla): ideal para azulejos y vitrocerámica.

Eso sí, ojo con las mezclas: mezclar lejía con amoníaco o alcohol con vinagre genera gases tóxicos. Mejor no hacer experimentos. La lejía y el amoníaco pueden rebajarse con agua; el resto, no. Y recuerda: los productos se aplican sobre los paños y bayetas, no directamente sobre las superficies.

Trucos para que la casa se ensucie menos

Aquí está la clave del éxito. Los felpudos en la entrada ayudan, pero lo que de verdad marca la diferencia —lección aprendida en pandemia— es dejar los zapatos fuera. Tanto la familia como las visitas.

Otro básico: ten siempre a mano toallitas limpiadoras de usar y tirar. Son perfectas para la mesa después de comer o para una mancha imprevista. Y si puedes, cubre sillones y sofás con fundas o telas que eviten que se manchen.

¿Cada cuánto hay que limpiar?

Depende de cada casa, explican en Idealista. Si hay niños o mascotas, tocará limpiar más a menudo. En el día a día:

  • Haz las camas (una cama deshecha da sensación de caos).
  • Ventila y cuelga la ropa, nada de acumularla en sillas.
  • En la cocina, limpia a diario la vitrocerámica y la vajilla.
  • En el baño, una toallita limpiadora deja los sanitarios impecables.
  • Pasa el aspirador una vez al día o, como mucho, cada dos.

Una o dos veces por semana, quita el polvo de los muebles y limpia la bañera y la mampara. La nevera necesita limpieza cada dos semanas, retirando lo estropeado y limpiando estantes. Y las cortinas, una vez al mes.

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