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Sobrepeso

Los expertos en obesidad, sobre el efecto rebote tras dejar de tomar Ozempic: "Son fármacos muy potentes, pero no son la solución final"

Un estudio señala que la interrupción de los medicamentos adelgazantes produce la recuperación del peso en dos años

El doctor Cristóbal Morales, endocrino y experto en obesidad, advierte que sin planes nutricionales, ejercicio o control del estrés, el consumo de estos medicamentos está abocado al fracaso

Una farmacéutica muestra dos envases de Ozempic.

Una farmacéutica muestra dos envases de Ozempic. / EFE

Madrid

El peso perdido por las personas tratadas con los exitosos fármacos adelgazantes basados en la hormona GLP-1, como Ozempic, vuelve en menos de dos años y con ello las afecciones cardíacas y metabólicas asociadas al sobrepeso si interrumpen la medicación, según un metaanálisis recogido en la revista The British Medical Journal. "Los fármacos antiobesidad son pura ciencia, muy potentes, pero no son la solución final", considera el doctor Cristóbal Morales, vocal de la Sociedad Española de Obesidad (SEEDO) y endocrinólogo en Sevilla. Este mismo jueves se ha conocido que la biotecnológica Alveus ha desarrollado una pastilla que, precisamente, evita el efecto rebote tras la perdida de peso.

El desarrollo de medicamentos para el control del peso, como los agonistas del receptor del péptido similar al glucagón tipo 1 (GLP-1), ha revolucionado el tratamiento de la obesidad. La propia Organización Mundial de la Salud (OMS) los reconoce ya como esenciales para la humanidad y considera que deben ser universalmente accesibles.

Revertir los efectos

Los investigadores del metaanálisis publicado en The British Medical Journal han revelado que detener su uso revierte los efectos beneficiosos que tiene sobre el corazón. De esos 37 estudios se extrae que todos los marcadores de riesgo cardiometabólico que habían mejorado con la pérdida de peso, como el colesterol alto, la hipertensión arterial o la diabetes, volvieran a los niveles previos al tratamiento en un plazo de 1,4 años tras interrumpir los fármacos.

Los investigadores también han visto que la tasa de recuperación de peso tras dejar de tomar medicamentos para adelgazar es casi cuatro veces más rápida que el cambio de peso que se produce tras modificar la dieta o el nivel de actividad física. Calcularon que la tasa con la que se vuelve al peso anterior era de 0,4 kg al mes y definieron que tanto este indicador como los marcadores cardiacos volvían a los niveles previos en menos de dos años.

A largo plazo

"Esta evidencia indica que, a pesar de su éxito en la pérdida de peso inicial, el tratamiento puntual con estos medicamentos por sí solo no es suficiente para controlar el peso a largo plazo", concluyen los investigadores. El doctor Morales recuerda que este tipo de medicamentos son "el inicio a la solución, a una nueva vida e incorporar hábitos saludables". Porque, advierte, "nada de eso funciona si en ese proceso no somos capaces de incorporar planes nutricionales, ejercicio, control de estrés o menos pantallas para que el efecto sea mantenido en el tiempo".

El endocrino habla de fármacos "muy potentes" que, por primera vez, han conseguido pérdidas de peso superiores al 15 o 20% que nunca antes se habían alcanzado

El endocrino habla de fármacos "muy potentes" que, por primera vez, han conseguido pérdidas de peso superiores al 15 o 20%, algo que nunca antes se había alcanzado. Por eso, remarca, requieren de "un buen uso". Además, remata, es importante que los pacientes que toman este tipo de fármacos estén supervisados médicamente por un equipo multidisciplinar.

"El efecto es cambiar la vida a largo plazo: evitar las más de 200 complicaciones que conlleva la obesidad". Un mal uso de este tipo de fármacos, asegura, pueden efectivamente llevar a un efecto rebote. "Es una consecuencia de no conocer bien la enfermedad, que es crónica, compleja y con múltiples raíces. Si no lo enfocamos a largo plazo, iremos inexorablemente al fracaso", asevera.

Evitar el efecto rebote

Este mismo jueves se ha conocido que la biotecnológica Alveus ha recaudado 159,8 millones de dólares (136,3 millones de euros) para desarrollar el ALV-100, un fármaco oral diseñado no solo para perder peso, sino específicamente para mantener la pérdida a largo plazo, atacando el efecto rebote que afecta de manera más rápida a aquellos pacientes que dejan los agonistas de GLP-1, los tratamientos actuales contra la obesidad.

Según ha informado la empresa de biotecnología, que desarrolla terapias de última generación para la obesidad y las enfermedades metabólicas, los fondos obtenidos se destinarán al desarrollo clínico de fase 2 de ALV-100, el programa principal de la empresa, y a la presentación de solicitudes de 'Nuevo Fármaco en Investigación' (IND) de varios candidatos en desarrollo patentado en fase inicial, incluyendo su agonista peptídico altamente selectivo, la amilina.

ALV-100 es una proteína de fusión bifuncional antagonista del receptor del polipéptido insulinotrópico dependiente de la glucosa (GIPR) y agonista del receptor del péptido similar al glucagón 1 (GLP-1R), diseñada para lograr una pérdida y un mantenimiento de peso potentes y duraderos con mejor tolerabilidad, abordando las principales limitaciones de las terapias crónicas actuales, ha explicado la farmacéutica.

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