Una bola de fuego ilumina el cielo de España y Portugal: Qué es y dónde cayó

Se trató finalmente de una roca procedente de un cometa que entró en la atmósfera a 161.000 km/h

Una espectacular bola de fuego ilumina el cielo de España en plena noche

Lucía Feijoo Viera / PI STUDIO

Edgar Melchor

Días después de vivir una de las postales más exclusivas en los cielos de España, la aurora boreal, este domingo ha aparecido sobrevolando una potente y veloz bola de fuego. El fenómeno ha sido presenciado desde diversos puntos de la península ibérica ya pasada la medianoche. Se trató finalmente de una roca procedente de un cometa que entró en la atmósfera a 161.000 km/h, según los especialistas. Se inició en Badajoz, cruzó Portugal y finalizó su recorrido a 54 km de altura sobre el Océano Atlántico, sin que ningún resto hubiese caído sobre tierra o mar. Pudo presenciarse desde más de 800 km de distancia. El evento ha sido analizado por el astrofísico José María Madiedo del Instituto de Astrofísica de Andalucía (IAA-CSIC).

"Fue impresionante, se hizo de día en plena madrugada, había visto fotos sobre estos fenómenos, pero jamás pensé que sería tan bonito", cuenta a FARO una vecina de Vigo que observó, atónita, el paso del meteoro sobre las 00.45 horas mientras caminaba por la Avenida das Camelias.

La bola de luz intensa y su brillante estela se paseó rápidamente por el cielo iluminando las calles y adentrándose en varios hogares dejando una estampa semejante a la del amanecer con tonos azules, verdosos y blancos -dependiendo de la ubicación-. Ha sido una multitud de personas las que, impresionadas, han relatado lo vivido en las redes sociales. "Vi cómo se deshacía detrás de los montes de Padrón", comentó un lector.

Trayectoria del bólido.

Trayectoria del bólido. / JOSÉ MARÍA MADIEDO

Horas más tarde, se determinó que la bola de fuego era el resultado de una roca procedente de un cometa que cruzó Extremadura y parte de Portugal a 161.000 km/h, según José María Madiedo, miembro del departamento de Astronomía y Astrofísica del Instituto de Astrofísica de Andalucía-CSIC. El experto concreta en su cuenta de Twitter que el cuerpo celeste convirtió a noche en día "por una fracción de segundo".

Algunas personas relataron incluso que llegaron a ver dos destellos. Sobre ello, Madiedo subraya que, "a lo largo de su trayectoria, la bola de fuego mostró varias explosiones que provocaron aumentos súbitos de su luminosidad y que se debieron a diversas rupturas bruscas de la roca".

A raíz de los datos recabados por el analista, el bólido se inició a 122 km de altitud sobre Don Benito (Badajoz) y, desde este punto, se movió hacia el noroeste y cruzó Portugal. Su recorrido "finalizó a 54 km de altura sobre el océano Atlántico".

La roca se fue fragmentando paulatinamente en su camino, "aunque todos esos fragmentos se desintegraron completamente en la atmósfera, por lo que ninguno de ellos habría caído al mar", precisa el experto. Por ello, no se podría hablar de meteorito, sino simplemente de meteoro.