Activistas lanzan pintura contra Cortylandia para protestar por el modelo agroalimentario. Cuatro activistas de la organización 'Futuro Vegetal' arrojaban pintura sobre el espectáculo infantil Cortylandia de El Corte Inglés en el centro de la capital madrileña. Protestaban contra él porque los propios activistas hablan que es directamente responsable de la emergencia climática actual.

Los activistas protestaban usando extintores para pintar de colores las inmediaciones de este parque infantil. Exigían el fin de las subvenciones a la industria ganadera y el empleo de ese dinero para una transición a un sistema agroalimentario basado en plantas que sea social y ecológicamente responsable.

Además, una de las activistas lanzaba el mensaje de 'No pueden vender una imagen familiar mientras dañan el futuro de nuestras hijas, no queremos más lavados de cara' aseguraba refiriéndose a esta empresa y al espectáculo infantil en el que se encontraban. Terminaba con un mensaje contundente en el que dejaba claro que se deben tomar medidas cuánto antes, "las instituciones y las corporaciones tienen que asumir su responsabilidad y el daño que han hecho a nuestro planeta, necesitamos acciones contundentes ya", sentenciaba una de las activistas.

Mensaje espectáculo

La propia empresa ha añadido tras lo ocurrido que los daños solo eran de limpieza y que ya están finalizados para devolver con normalidad el espectáculo infantil de cada año que tiene como tradición más de 35 años. Desde la organización, han asegurado que ya está todo listo y que los pases se mantienen con normalidad.

Alerta en los museos

Se cumplen varios meses desde que los activistas climáticos atentan contra diferentes instituciones, monumentos, obras o espectáculos alrededor del mundo. Esta semana ha sido contra un espectáculo infantil, pero hace poco lo hacían en el museo de El Prado en la Comunidad de Madrid.

Octubre fue un mes negro para el mundo del arte. Históricamente, han sido muchos los atentados que se han llevado a cabo contra diferentes obras artísticas de carácter icónico, pero en los últimos años se han intensificado notablemente las medidas que salvaguardan su integridad. A pesar de ello, parece que la facilidad con la que se pueden usar para hacer activismo aún supone un gran problema, y ya son muchos los que vaticinan que, aunque aún no ha habido que lamentar un mal mayor, esta tendencia acabará en desgracia.

Otros ataques

1. 'La Gioconda', Leonardo da Vinci

No solo es uno de los cuadros más conocidos del mundo, sino que además inaugura los ataques contra el arte con este motivo. El pasado 29 de mayo, un hombre acudió al Museo del Louvre, en París, para lanzarle una tarta a la obra mientras gritaba proclamas pidiendo la protección del planeta contra el cambio climático.

2. 'La Primavera', Boticelli

El 22 de julio, otras dos personas pegaron sus manos a este cuadro en la Galería de los Uffizi, y desplegaron una pancarta en la que se leía "Última Generazione No Gas No Carbone".

3. 'Masacre en Corea', Pablo Picasso

El 9 de octubre, esta obra expuesto en la Galería Nacional de Victoria, en Melbourne, era víctima de otro ataque cuando dos activistas de 'Extinction Rebelion' se pegaban a él y desplegaban una pancarta que rezaba "caos climático = guerra + hambruna".

4. 'Los Girasoles', Van Gogh

El primer ataque de este año en el que se lanzaba un líquido sobre la obra (en concreto sopa de tomate de la famosa marca 'Heinz'), ubicada en la National Gallery, en Londres. Ocurrió el 14 de octubre, cuando los dos activistas de 'Just Stop Oil' se pegaron a la pared que había junto al cuadro a la vez que gritaban "¿Qué vale más, el arte o la vida? ¿Vale más que la comida? ¿Vale más que la justicia?", tras arrojar el líquido sobre la obra.

5. 'Les Meules', Claude Monet

El pasado 23 de octubre, cuatro activistas de 'Última Generación' vestidos con chalecos reflectantes, cubrieron un cuadro de esta serie de pinturas con puré de patata antes de pegarse al suelo de la sala ubicada en el Museo Baberini, en Alemania, mientras que gritaban proclamas como, "Cada vez más personas se niegan a aceptar en silencio la progresiva destrucción y puesta en peligro de la vida humana en nuestro planeta".