14 de diciembre de 2018
14.12.2018

Frases clásicas que usamos a diario y debemos empezar a desterrar

Expresiones desafortunadas sobre la raza, el género o los animales que decimos sin pensar

14.12.2018 | 09:46
El lenguaje no es inocente, está cargado de connotaciones.

Los humanos somos seres fundamentalmente lingüísticos. Describimos el mundo con palabras, las necesitamos para enumerar lo que pasa a nuestro alrededor, para entendernos con la gente, para construir relaciones...

Pero el lenguaje no es algo inocente, no se conforma sólo de palabras y oraciones. La relevancia del lenguaje reside en su mensaje; importa la forma y el contenido. Por eso, a día de hoy, es tan necesario pararse y analizar si aquellas frases que se escapan de forma natural por nuestra boca, fruto de la tradición, deben seguir perviviendo.

A continuación, unas cuantas expresiones que utilizamos a diario y deberíamos empezar a desterrar.

Sobre la raza o la etnia

No hay moros en la costa

En la antigüedad, cuando España recibía los ataques de los residentes del norte de África, se utilizaba esta expresión para avisar de que no se esperaba un ataque inminente. Actualmente, seguimos utilizando la frase para decir que no hay peligro, y de forma inconsciente asociamos la población magrebí a la amenaza.

Hacer de negro

La expresión francesa de 'negro literario', alguien que escribe anónimamente un libro en provecho de otro que pone la firma, surgió en el siglo XIX con la producción en masa de folletines. En aquel entonces se llamaba 'négrier' al que ponía su firma y 'nègre' a quien escribía.

Los ingleses ya han modificado este término tan esclavista y lo llamana 'Ghostwriter', escritor fantasma.

¿Somos negros o qué?

Esta expresión se utiliza cuando alguien se siente discriminado. Hace referencia a la época de la esclavitud para denunciar algo injusto. Pero se trata de un lenguaje cargado de prejuicios y que resulta despectivo hacia la población negra.

Mulato

La palabra 'mulato' viene de la mezcla entre un burro y una yegua, que da lugar a una cría estéril llamado mulo. De esta comparación nació 'mulato', para definir el hijo de una persona blanca y una negra. A pesar de que, a día de hoy, este término se utiliza con naturalidad, su origen no es nada inocente. Los mestizos han tenido que soportar durante mucho tiempo este término ofensivo que les compara con un mulo.

Trabajar como un chino

Cuando soltamos esta frase, imaginamos a alguien trabajando durante largas jornadas, en malas condiciones y sin derechos. Aunque la RAE matice: "Dicho de un trabajo, de una labor, etc. muy difícil y que requiere gran paciencia", este tipo de expresiones tiene una connotación negativa que hay que relegar de nuestro lenguaje.

Getty Images

Dúchate, no seas gitano

La población gitana lleva siglos viviendo discriminada en España y eso ha contribuido a que el lenguaje tenga muchas referencias negativas a los gitanos. Insinuar que la falta de higiene o la elección de un atuendo va ligada a esta etnia, es dar forma y voz a prejuicios falsos.

Sobre el género

Se te va a pasar el arroz

Muchas mujeres tienen que oír este tipo de frases a partir de la treintena, que es como poner en marcha una cuenta atrás de su periodo fértil. Se trata, además, de una expresión machista que se remite a los tiempos en el que el papel femenino era tener hijos y cuidar de la casa. Debemos dejar de utilizar esta expresión tan retrógrada.

Dar un braguetazo

Esta frase se utiliza cuando un hombre se casa o se junta con una mujer por su patrimonio y no por su encanto. Su origen hay que buscarlo en la Edad Media, cuando a los padres de familia numerosa se les eximía de pagar ciertos impuestos. Los nobles empezaron a referirse a ellos como "hidalgos de bragueta" para diferenciarlos de los auténticos aristócratas, y de ahí, 'braguetazo'.

Habría que quitar esta expresión de nuestro lenguaje porque hace referencia a unas relaciones y a una visión de la mujer muy antigua y menos evolucionada en términos de igualdad.

Esto es un coñazo

Se utiliza el superlativo de los genitales femeninos para designar que una situación es aburrida. Sin embargo, la expresión coloquial "esto es la polla" significa todo lo contrario: algo divertidísimo o increíble.

Deberíamos evitar decir 'coñazo' para referirnos a algo aburrido. Getty Images.

Mariconadas las justas

Cuando un hombre se viste o se comporta fuera de aquello establecido como 'masculino' tiene que escuchar este tipo de comentarios. Se trata de un lenguaje despectivo con los homosexuales.

Eres un calzonazos

"Dicho de un hombre que se deja gobernar por su pareja". Así define la RAE este término desfasado que tiene como origen la Revolución Francesa; salir a la calle en calzoncillos se consideraba un acto de valentía, de modo que ser un 'calzonazos' era todo lo contrario. Esta expresión tiene una connotación machista, ya que se critica que un hombre no imponga su criterio a su pareja.

No te hagas la rubia

La expresión, que significa hacerse la tonta, ofende a las mujeres en general y a las rubias en particular.


Es un/a hijo/a de puta

Nadie debería recurrir a una figura femenina para insultar a otra persona. En general, deberíamos quitar de nuestro vocabulario los improperios y optar por un lenguaje positivo.

Sobre los animales


Getty Images

PETA, la asociación de Personas por el Trato Ético de los Animales, ha sido noticia estos días porque propone sustituir algunas expresiones que considera crueles con los animales por otras más asertivas.

Peta propone cambiar 'matar dos pájaros de un tiro' por otra frase más proactiva como 'alimentar dos pájaros con un pan''. Para la expresión 'Coger el toro por los cuernos' encuentran la sustituta perfecta con 'coger la flor por las espinas'; 'ser un conejillo de Indias' por 'ser un tubo de ensayo'; y 'pegar a un caballo muerto' por 'alimentar a un caballo alimentado'.

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