Se llama Lyonya Shilovskya, tiene tres años y toca la batería de una forma envidiable. Por eso subió al escenario junto a una orquesta sinfónica de Rusia e interpretó a la perfección "Orfeo en los infiernos" de Jacques Offenbach.

Lyonya sigue el ritmo de la orquesta perfectamente y deja boquiabiertos a todos los presentes, ya que se puede ver que el niño es ya un prodigio de la batería con tan sólo tres años.

En un momento dado, al niño se le cae una de las baquetas, pero el adulto que está detrás de él se la recoge y se la devuelve para que el chaval siga deleitando al público.

No contento con ello, decide finalizar el show con un 'solo' de batería que consigue dejar más atónitos -si cabe- a los asistentes a la orquesta.