La modelo Mireia Verdú cree que desde el mundo de la moda «se podría hacer mucho» para solucionar el problema de la anorexia, una enfermedad que le produce «miedo» a Remedios Cervantes, quien opina que las modelos son las primeras que deberían negarse a llevar tallas inferiores a la 38. «No hay que tener miedo, más duro que esto es irse al hoyo», dice Cervantes. Estas opiniones se producen días después de que la directora de Pasarela Cibeles, Cuca Solana, rechazara la vinculación entre la moda y la anorexia. Verdú cuenta que intentó participar «en un desfile en Madrid de un diseñador bastante importante». «Como no me cabía la ropa, la organizadora me encerró en una habitación, empezó a medirme con una cinta métrica y me reprochó que tenía dos centímetros más de lo que ponía en mi tarjeta». «Creo que la responsabilidad en España, a diferencia de París o Milán, no está tanto en los diseñadores como en las organizaciones, que son los que se encargan de seleccionar a modelos con las tallas 34 ó 36», afirma la catalana. Por su parte, Antonia Dell´Ate cree que al solución «debería venir primero de los grandes creadores, que no tendrían que permitir modelos así en sus desfiles; después, de los fotógrafos y luego del público, que no debería ir a ver los desfiles».