El aventurero estadounidense Steve Fossett, de 61 años, dijo el sábado que es un «tipo muy feliz» tras completar su hazaña y marcar, en 76 horas y 45 minutos, un nuevo récord para la historia de la aviación.

«Este es realmente un gran éxito y soy un tipo muy feliz. Muchas cosas pasaron en el viaje, y creo que fue un vuelo difícil», comentó Fossett tras lograr su travesía en el Virgin Atlantic GlobalFlyer.

El avión aterrizó en Bournemouth, al sur de Inglaterra, tras dar la vuelta al mundo en solitario, sin escalas, sin repostar combustible y recorrer un total de 26.389 millas (42.458 kilómetros). El récord lo consiguió mientras el aparato sobrevolaba la localidad de Shannon (Irlanda). El avión tenía que llegar al aeropuerto de Kent, al sureste de Inglaterra, pero se optó por Bournemouth al detectarse un serio problema eléctrico sobre Reading (al oeste de Londres).