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125 aniversario de La Conducción al Sepulcro: 69 hermanos de vara aportaron 2.716 pesetas para construir el paso

Tras descartar a varios artistas por sus altos precios, José María Garrós fue el elegido para realizar la obra, que finalmente desfiló por primera vez el 5 de abril de 1901

La Conducción al Sepulcro celebra su 125 aniversario.

La Conducción al Sepulcro celebra su 125 aniversario. / Archivo

“Nunca hubo en la historia de la cofradía, ni en la de la Semana Santa zamorana, un paso que representa dicha acción”, escribe Florián Ferrero en el libro de La Real Cofradía del Santo Entierro. No fue hasta el año 1900 cuando, “una serie de circunstancias imprevistas dieron lugar al nacimiento del mismo”.  Ahora, 125 años después, La Conducción al Sepulcro celebra un siglo, dos décadas y un lustro de su nacimiento.

Para conocer el origen de este paso es importante retrotraerse al 13 de mayo de 1990, cuando Ildefonso Rodríguez presentó en la Junta General un cuadro sobre la conducción al sepulcro del Señor “proponiendo la construcción de un paso en dicha actitud”, expone Ferrero. El cuadro que aquel día de mayo inspiró la creación del paso era una “reproducción al óleo de Antonio Ciseri titulado ‘Trasporto de Cristo’, del cual, hoy en día se conserva una réplica del original, hoy perdido”. 

Una vez aceptada la propuesta por la cofradía, la falta de fondos para la construcción del paso concluyó «con el acuerdo de una suscripción entre los hermanos de vara», declara.

Fue entonces cuando, El Correo de Zamora, actualmente LA OPINIÓN-EL CORREO DE ZAMORA, abrió una suscripción gracias a don Gabriel Pérez. Acción que repitió esta vez el señor Calamita con el Heraldo de Zamora.

“Iniciada la suscripción, participaron 69 hermanos de vara, que aportaron un total de 2.716 pesetas; los 6 encargados del paso aportaron un total de 34,50 pesetas; y tres viudas de hermanos, 7 pesetas, lo que supone un total de 2.757,50 pesetas”, enumera Ferrero. En cuanto a la suscripción popular se refiere, “se recaudaron un total de 2.487,50 pesetas, lo que supusieron 5.245 pesetas para la construcción del paso”, recalca.

Tras la recaudación, la comisión se puso en contacto con diversos artistas que fueron desestimados por el alto precio que exigían para la elaboración de la obra: “En vista de todo ello, se acordó llamar a José María Garrós, quien acordó realizar tanto la obra como el paso por 4.190 pesetas”, sentencia Ferrero.

Tras la correspondiente bendición, “el paso, denominado durante muchos años por los zamoranos como ‘el de la pulga’, por la posición de la mano izquierda del Cristo, desfiló por primera vez el 5 de abril de 1901”, aunque la talla completa de la mesa no se finalizó hasta 1902. 

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