Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

El Cristo de las Injurias aguarda ya en la carpa

La Cofradía del Silencio prepara y traslada al Cristo de las Injurias.

Natalia Sánchez

Natalia Sánchez

Natalia Sánchez

La imagen del Cristo de las Injurias espera ya en la carpa de San Bernabé el momento de su salida procesional el Miércoles Santo.

El crucificado aguardaba a primera hora en la zona del claustro catedralicio habilitada para recepción de visitantes en la muestra de Las Edades del Hombre.

Allí lo había depositado personal de la Fundación tras trasladarlo desde el emplazamiento que hasta el domingo ocupaba dentro de la muestra artística.

Como desde hace décadas, José Luis Herrero, con sumo mimo, retiró el polvo que podía tener acumulado la imagen de Diego de Siloé, mientras que en el atrio ultimaban la colocación de una estructura metálica, una torre de elevación, empleada para elevar elementos pesados, y bajo ella ubicaron la mesa procesional.

Maniobras

Cuando todo estuvo listo, tanto dentro como fuera, el equipo de la Real Hermandad del Santísimo Cristo de las Injurias, que habitualmente traslada la imagen, lo movió con mucho cuidado.

Primero tuvieron que salvar una puerta, obstáculo que salvaron sacando ladeado la imagen. Posteriormente, situaron el brazo de la cruz sobre unas borriquetas y en esta parte del madero, convenientemente protegida la cruz, con unas eslingas conectadas a unas cadenas de metal.

Poco a poco, la tecnología hizo que el Cristo de las Injurias se fuera elevando hasta quedar totalmente suspendido.

A continuación, los cofrades situaron la mesa y lentamente la imagen comenzó a descender hasta que el pie de la cruz alcanzó su hueco, una maniobra observada por cofrades del Silencio e incluso por algún turista que acudía a ver Las Edades.

Una vez situado el matero, colocaron varias cuñas para impedir que sufriera movimientos durante su desplazamiento y el equipo lo movió hasta la carpa.

Hacia la carpa

El camino fue rápido, con una pequeña parada en las inmediaciones de la plaza de los Ciento por la presencia de un vehículo y otra antes del giro hacia la calle de San Bernabé, donde había unos operarios municipales trabajando.

El acceso a la carpa conllevó una serie de maniobras porque la talla tenía que acceder de espalda.

En una de ellas tuvieron que desplazar el paso a la pequeña cuesta existente, lo que obligó a un último esfuerzo.

En cuestión de un par de minutos el crucificado retuvo rodeado por los grupos escultóricos que procesionan en Vera Cruz y el Santo Entierro.

La imagen del Cristo de las Injurias será trasladado la tarde del Miércoles Santo hasta el atrio de la catedral pasa su salida en procesión con la Cofradía del Silencio, un desfile que concluirá en la carpa de donde volverá a salir el Viernes Santo con el Santo Entierro.

Tracking Pixel Contents