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Semana Santa

El Santísimo Cristo del Amparo guía una noche de fe y un emotivo Manifiesto en Toro

La matraca y el bombardino resonaron en las calles de la ciudad ante una ferviente expectación por contemplar la imponente talla del Cristo del Amparo

VÍDEO | Así canta Toro el Miserere en la procesión del Santísimo Cristo de la Misericordia

José Luis Fernández

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El coro de la Trinidad entonó el solemne Miserere en el interior de la iglesia de Santa María de Arbas instantes previos a que la imagen, atribuida al taller de Juan de Juni, se abriera paso por las calles del barrio de San Antón durante la procesión organizada por la Real Cofradía del Santísimo Cristo del Amparo.

Ataviados con indumentaria oscura, capas castellanas y faroles de forja para iluminar el recorrido, tras el juramento de silencio, cargadores y cofrades dibujaban lentamente un recogido caminar, acompañados de los sonidos de la matraca, el bombardino y la caja, como también por la devoción de quienes contemplaban su paso.

En la intersección de las calles San Antón y Nueva se realizó un homenaje a los hermanos difuntos de la cofradía, que contó con la interpretación de la Asociación Musical “La Mayor” de la obra “La muerte no es el final".

Tras este momento de recogimiento, la procesión continuó hasta detenerse en la puerta del Palacio de las Leyes, donde la fotógrafa toresana Rocío Gato se dirigió al Cristo del Amparo para dar lectura a un Manifiesto profundamente emotivo.

Durante su intervención, recordó su vínculo personal con el Cristo del Amparo desde los cuatro años, procesión que ha contemplado durante toda la vida a través del balcón de su casa. Asimismo, mostró su especial relación con la iglesia de la Trinidad, donde fue bautizada y recibió la primera comunión. "Ojalá algún día sus puertas vuelvan a abrirse para que regreses. En este barrio te echamos mucho de menos", expresó Gato.

La fotógrafa Rocío Gato, durante la lectura del Manifiesto.

La fotógrafa Rocío Gato, durante la lectura del Manifiesto. / José Luis Fernández

Hace un año, Gato le pidió un deseo al Cristo del Amparo, un deseo que decidió compartir con los presentes. "Cuando recibimos la noticia de que mi padre tenía cáncer y no habría cura, acepté con dolor aquella realidad… entre lágrimas, le supliqué que no sufriera", relató. Hoy, añadió: “Puedo darte las gracias porque así fue: no sufrió y pudo vivir con normalidad hasta sus últimos días”.

“Nacemos con la muerte desde el nacimiento, y aun así nunca estamos realmente preparados para afrontarla. Por eso, no debemos perder la fe: cada uno la suya, a su manera. No es irracional, sino que va más allá de lo que la razón puede abarcar, y sin ella, la vida se vuelve más difícil de sostener”, continuó la fotógrafa.

El Manifiesto concluyó con un mensaje de reflexión sobre la importancia de valorar cada instante, amar y evitar conflictos innecesarios. Asimismo, dedicó unas palabras para pedir la paz y el entendimiento en el mundo. Gato también mostró su agradecimiento a su familia, amigos y presentes por compartir este sentido momento, así como a la cofradía por “darme esta oportunidad que guardaré siempre en mi corazón”.

Tras las conmovedoras palabras de la fotógrafa toresana, las voces de “La Mayor” entonaron el himno "Padre”, compuesto por su director, José Manuel Chillón. A continuación, el recorrido avazó por la calle Tablarredonda y la Rúa de Arbas, hasta llegar a la iglesia de Santa María de Arbas, donde, antes de entrar y dar por concluida la emotiva procesión del Lunes Santo , los integrantes de “La Mayor” interpretaron “En la Cruz del Señor”, también obra de Chillón. Una vez finalizado el recorrido, se proporcionaron sopas de ajo y un bizcochón a los asistentes y cofrades.

Entre otras autoridades locales, también se encontró en la procesión el presidente de la Diputación de Zamora, Javier Faúndez.

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