La resistencia de Las Siete Palabras, tras aquel abril del 68

La Hermandad Penitencial de Las Siete Palabras cumple 55 años, después de superar un inicio marcado por el arrojo de los estudiantes y los cambios en la idea primaria

La cofradía, en su cuadragésimo aniversario, en 2008. |

La cofradía, en su cuadragésimo aniversario, en 2008. | / L. O. Z.

La idea nació en 1967, entre las paredes de algún colegio mayor de Salamanca: en Zamora, aún había lugar para otra cofradía de Semana Santa; una para proclamar las Siete Palabras de Cristo en la cruz. Algunos hombres, entonces muchachos, como Juan Manuel Nieto Nafría, Félix Frades, José Luis Tornero o Fernando Primo pasaron de la ensoñación a los hechos, contactaron con mujeres como María Dolores Galache o María del Carmen Hidalgo y plantearon la creación de una hermandad penitencial mixta, reservada a los jóvenes y muy ligada a la labor social.

Algunas de las primeras mujeres que desfilaron, en 1988. | L. O. Z.

Algunas de las primeras mujeres que desfilaron, en 1988. | L. O. Z. / Manuel Herrera

Frades aportó otra de las patas clave, más allá de las ideas, y citó la presencia del Santísimo Cristo de la Expiación, casi olvidada, en el templo de Santa Lucía. La imagen se convirtió en la titular y el templo en el punto de partida. En el horizonte, el 9 de abril de 1968, Martes Santo, como fecha del primer desfile. Pero antes iba a haber algunos escollos. Primero, nada de mujeres en la procesión; tampoco el veto a quien no fuera un joven estudiante. Y para rematar, ya fuera de las normas, las quejas de las gentes de la ciudad sobre el elitismo y lo innecesario de la creación misma de la cofradía.

Como cuenta el propio Nieto Nafría en el libro del 50 aniversario de la cofradía, que este año llega al 55, los días previos al desfile resultaron tensos. "La propaganda negativa" afectó al ambiente, obligó incluso a una intensa protección policial, llevó a los detractores de Las Siete Palabras a proferir ataques y a lanzar octavillas, e incluso se llegó al insulto y a la violencia. En ciertos puntos del recorrido, se colocaron sedales de lado a lado de la acera para hacer tropezar a los 62 hermanos que procesionaron aquel día.

En general, los primeros años resultaron complejos, obligaron a la cofradía a adaptar sus pretensiones y la supervivencia llegó a estar en entredicho por el descenso de la cifra de cofrades, que llegó a disminuir a 40 a comienzos de los 70. Pero la llama siguió viva.

La juventud marcó el despertar, pero la madurez terminó por llegar, y con ella el asentamiento definitivo. En 1988, el viejo deseo de integrar a las mujeres se cumplió por fin y hoy saldrán a las calles 1.600 hermanas y hermanos.

De Santa Lucía a Santa María de la Horta, medio siglo tras el cambio

Quizá algunos zamoranos no recuerden o no hayan averiguado que Santa María de la Horta no ha sido siempre el templo de salida de la Hermandad Penitencial de Las Siete Palabras. En sus orígenes, y durante su primer lustro de vida, el desfile procesional comenzó en la iglesia de Santa Lucía, el hogar entonces de la imagen titular, el Santísimo Cristo de la Expiación. El cambio se produjo en 1973.

El movimiento vino motivado por el estado del templo. De hecho, en aquellos primeros años resultaba ciertamente dificultoso sacar al Cristo de la iglesia y fue entonces cuando se inauguró la costumbre de situar primero a la imagen al inicio de la procesión y ya posteriormente dar comienzo al paso de los cofrades, que van superando a La Expiación. Así ocurrirá nuevamente esta noche, 55 años después de la primera, con los mismos nervios y e idéntico sentimiento que entonces.

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